atentado keniaSobrevivientes del atentado contra estudiantes de la Universidad de Garissa, en Kenia, han relatado dolorosas escenas en los días posteriores a la matanza. Los terroristas, describen, invitaban a los jóvenes a salir del campus, pero en el acto eran acribillados. Muchos jóvenes fueron apareciendo al día siguiente, porque se habían escondido para sobrevivir.

Uno de ellos, de nombre Kevin, aseguró a los medios que “esto no va a tener repercusión porque no han matado a ningún blanco”. Los estudiantes que fueron víctimas aseguran que el atentado “no tiene que ver con los musulmanes, no se puede generalizar, pero va a ser inevitable” y advierten que “Al Shabab no existe solo cuando mata, están controlando zonas importantes de Kenia”, donde estarían jugando un importante papel en la economía de algunas aldeas.

La aviación de Kenia, en tanto, lanzó un bombardeo contra dos campos de entrenamiento de la milicia islamista Al Shabab en el suroeste de Somalia, en el marco de una ofensiva del gobierno keniata contra los responsables del atentado a la universidad de Garissa, en la que resultaron muertos al menos 148 estudiantes.

A la ofensiva militar se suma la difusión por parte del Ministerio del Interior de Kenia de una oferta de 215 mil dólares como recompensa por la captura de Mohamed Mohamud, supuesto autor intelectual de la matanza.

La milicia Al Shabab, que significa “la juventud”, está vinculada a Al Qaeda y controla gran parte del sur de Somalia. Luchan por instaurar un régimen islámico en Somalía, país cuyo Estado se encuentra profundamente desarticulado desde comienzos de los ’90.

Tras la oleada de refugiados somalíes por la crisis de la sequía en 2011 el ejército keniata traspasó las fronteras de Somalia para hacer retroceder a los islamistas, hecho con el que Al Shabab justifica los ataques a Kenia desde entonces.

Desde abril de 2013, más de 400 personas han muerto a manos de Al Shabab en Kenia. Después de su último ataque, el grupo ha lanzado nuevas amenazas. “Pintaremos las ciudades de sangre hasta que no retiréis vuestras fuerzas de territorio musulmán”, señalaron a través de un comunicado este sábado, en el cual añadieron “os hemos advertido en muchas ocasiones que las acciones de vuestro Gobierno no quedarán sin responder”.

Ante el peligro de nuevos atentados, la oposición, en boca del líder tradicional Raila Odinga, ha comenzado a presionar al gobierno de Uhuru Kenyatta para que retire sus tropas, agrupadas en las fuerzas de la Unión Africana, de Somalia.