cannabisEl pasado lunes 6 de abril fue un día histórico para los activistas del cannabis en Chile. Años de movilizaciones, discusiones, foros y diversas demandas de los usuarios terminaron por consagrarse en un proyecto de ley que pretende regular de forma responsable el consumo y autocultivo en el país.

El escenario actual difícilmente podría ser peor: la marihuana es parte, actualmente, de la lista 1 de drogas que agrupa diversas sustancias de naturaleza muy diferente al cannabis, siendo considerada entre las llamadas “drogas duras”. Además, aunque su consumo privado no se encuentra penado, sí se castiga el autocultivo, la compra, venta y hasta regalo de la planta.

En medio de este difícil panorama, los activistas y usuarios cannábicos no pueden menos que alegrarse ante la noticia del proyecto despachado por la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados. Sin embargo, y como suele ocurrir, no todo es miel sobre hojuelas y los primeros defectos de la iniciativa ya comienzan a aparecer.

 

La regulación del consumo: un problema para los usuarios medicinales

Marihuana-medicinal-para-niñosLa iniciativa recientemente despachada legaliza el autocultivo pasa uso medicinal y creativo. La norma permitirá el uso por prescripción médica de cannabis en Chile y establece que, en el caso de los menores de edad, éstos nunca podrán inhalar o fumar marihuana terapéuticamente, aunque sí podrán consumirla de otras formas.

La regulación del proyecto autorizará un límite máximo de 6 plantas por domicilio -previo aviso al organismo competente- y un porte máximo, en la calle, de 10 gramos, sin autorización previa, y de 500 gramos en casa para consumo personal. Esto es un salto en la actual legislación que penaliza el autocultivo, a menos que se cuente con permiso expreso del SAG. Además, plantea un margen de porte máximo, antes no definido por ley y sujeto al criterio de los jueces.

La iniciativa rechaza, sin embargo, el consumo de marihuana en la vía pública, ya sea en lugares abiertos públicos como en espacios públicos dentro de recintos privados (restaurantes y bares, por ejemplo) y no contempla excepciones en el caso de los pacientes que utilicen cannabis con fines terapéuticos. Esta es la primera falla que acusa la organización de madres que defienden un tratamiento en base a marihuana para sus hijos.

Marihuana-medicinalNuestros hijos convulsionan en la vía pública y no vamos a poder darle el aceite. Si te pilla un carabinero, te van a multar. Creo que los parlamentarios no se dieron el tiempo para leer ni informarse de nada de nuestro trabajo. Estuvimos en la comisión, expusimos y queda en evidencia que ellos ni siquiera escucharon lo que nosotros dijimos”, señaló Paulina Bobadilla, miembro de Mamá Cultiva.

Algo similar manifestó Cecilia Heyder, conocida activista y paciente, enferma de cáncer y lupus, que incluso logró el permiso excepcional de las instituciones para cultivar. “Es un descriterio que los enfermos tengamos que mantenernos encerrados en nuestras casas para poder consumir. Hemos luchado y hemos dado la cara para estar en todas partes. Los papás no podrían sacar a sus niños a un parque”.

Otro de los avances fue el rechazo a la idea de aumentar las penas para los infractores a dicha ley, puesto que dicha iniciativa sólo puede ser presentada por el Ejecutivo. De haber sido aprobada, sólo implicaría profundizar en la política de criminalización sostenida durante los últimos años. Además, se eliminará la lista negra de abogados que han participado en causas asociadas a la ley 20.000, mientras que no existe claridad aún sobre la fiscalización, ya que sólo el Gobierno puede estipular el rol de policías, Ministerio Público y municipios.

 

Portazo a los clubes cannábicos: ¿y la lucha contra el narcotráfico?

cannabis

Entre las indicaciones al proyecto que fueron rechazadas por la comisión se encuentra la idea de permitir la formación de comunidades para el cultivo colectivo, una propuesta que ya se hizo realidad en países como Uruguay. El motor detrás de la iniciativa es atender a una realidad conocida para los entendidos en el tema: no todo el mundo tiene la capacidad y posibilidad de cultivar. ¿Qué pasa con ellos?

“Quizás una de las omisiones más complicadas es el tema de que sólo hayan resuelto avanzar a través de la vía del autocultivo como forma de acceso al cannabis”, explica Claudio Venegas, editor y coordinador de Revista Cáñamo.

“Quizás una de las omisiones más complicadas es el tema de que sólo hayan resuelto avanzar a través de la vía del autocultivo como forma de acceso al cannabis”.

Según Venegas, el autocultivo es parte fundamental de una nueva regulación del cannabis, pero no es suficiente. “En Uruguay se consideran varias vías. Eso tiene su razón de ser y es bastante simple: no todo el mundo quiere o puede plantar. Me preocupan, sobre todo, los que no pueden. Desde a una una chica que vive con sus padres y que sus padres, por más que sea mayor de edad, le digan no, hasta casos más dramáticos como en los sectores populares, donde no es llegar es instalar un indoor y no necesariamente tienes patio para poder colocar unas plantas en exterior”.

En opinión de los especialistas, la despenalización del autocultivo no es suficiente como medida para hacerle frente al narcotráfico. Para lograr enfrentarlo de forma definitiva, es necesario regular diversos mecanismos de acceso que permitan “satisfacer una demanda actual y proyectable. Si hay gente pidiendo 100 y por la vía que estás ofreciendo, sólo podrás ofrecer 20, quedarán 80 dando vuelta. ¿Nos van a culpar a nosotros si hay gente que luego venderá de todas formas?”, manifestó Venegas.

 

comisionLos próximos obstáculos del Ejecutivo y el Parlamento

Hasta ahora, el apoyo político al proyecto de despenalización del autocultivo ha sido sorpresivamente transversal. Si bien, la iniciativa no ha sido de todo el gusto de los activistas cannábicos, todos reconocen que constituye un avance considerable respecto al punto de partida. Falta, eso sí, una nueva política y ley de drogas.

“Chile necesita una nueva política de drogas y una nueva ley de drogas, en general. Por importante, urgente y necesarios que sean los avances en materia de regulación del cannabis, eso no es una política de drogas”, apuntó Claudio Venegas, quien además recordó que hay temas ausentes que se relacionan con la prevención y tratamiento.

El proyecto que podría cambiar la fracasada regulación existente respecto a la cannabis tiene varios obstáculos que sortear. El primero, vinculado al mismo poder Ejecutivo, que se mantuvo ausente durante la mayor parte de la discusión y a horas del despacho de la iniciativa, ya muestra sus diferencias.

“Si es que se aprueba el consumo de marihuana, desde el punto de vista de salud, debiera ser solamente restringido a los aspectos sanitarios, o sea, esto es cuando tiene indicación médica o terapéutica”, declaró el subsecretario de Salud Pública, Jaime Burrows.

“Si es que se aprueba el consumo de marihuana, desde el punto de vista de salud, debiera ser solamente restringido a los aspectos sanitarios, o sea, esto es cuando tiene indicación médica o terapéutica“, declaró el subsecretario de Salud Pública, Jaime Burrows. 

El subsecretario recordó que así lo han planteado en sus comisiones de trabajo y adelantó que el Ministerio del Interior se pronunciará en consecuencia durante los próximos días. Esto, pese a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) calificó la propuesta parlamentaria como un avance.

Sus palabras desilusionaron a varios, especialmente a quienes se han involucrado en esta pelea. “Me da mucha pena, pero creo que no voy a alcanzar a ver la ley. Los enfermos deben tener todos los mismos derechos, no tenemos por qué andar escondidos. ¿Somos delincuentes, somos traficantes? Mientras que el Ejecutivo no considere y vea la real necesidad, nada va a cambiar. Es una pena. La presidenta es madre, abuela y médico y no es capaz de ver el sufrimiento que estamos teniendo”, opinó Cecilia Heyder.

Venegas, en tanto, recordó que, aunque el Ejecutivo señale que está a favor del uso medicinal del cannabis, ni siquiera respecto a eso se han pronunciado con claridad: “Llevan más de un año en el gobierno y no han sido capaces de sacar la cannabis de la lista 1”.

La ausencia del gobierno en esta discusión ha sido incluso reprochada por el presidente de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, Juan Luis Castro. Otros, como el diputado DC Víctor Torres, han celebrado la iniciativa, aunque los acuerdos políticos en la Sala de la Cámara de Diputados y en el Senado, posteriormente, podrían disolverse.

consumo marihuana“Falta bastante por hacer. Hay que ir a discusión con 120 diputados, lo que va a costar muchísimo y después pasar al Senado”, recordó Bobadilla, de Mamá Cultiva, quien se mostró insatisfecha por el resultado del proyecto y criticó las palabras de la diputada UDI Marisol Turres sobre el uso medicinal de cannabis de los niños, además del supuesto lobby parlamentario. “Nunca fue a las exposiciones y sólo fue a votar. Es una burla y lo mismo va a pasar en la Cámara. ¿Cuántos van a encubrir a los laboratorios y farmacéuticas? Por supuesto que hay lobby de ellos y de las sociedades médicas”.

A continuación, sin el patrocinio del Ejecutivo, el proyecto debe esperar para entrar a la discusión en sala. Posteriormente, deberá ser votado por diputados y senadores para convertirse en ley. Sin embargo, si se hacen modificaciones a la iniciativa durante su discusión -aunque sea una- deberá ir a comisión mixta de parlamentarios para volver a ingresar a sala y ser votado. Así, pese a las buenas noticias, y considerando la mirada de los senadores y diputados chilenos ante este tema, aún queda un largo camino por recorrer.

Así lo expone Claudio Venegas, editor de Revista Cáñamo: “Uno comparte la alegría, pero hay que ser bien cautos porque el escenario es bien complejo. Primero, porque esto recién va a pasar a la sala, en la sala pueden pasar muchas cosas. Aún así todavía queda el Senado. Hay que recordar que la gente reaccionaria en materia de drogas es transversal. Es de izquierda y de derecha”.