El vínculo entre Natalia Compagnon y Andrónico Luksic no fue puntual y no estaba circunscrito a la solicitud del crédito de $6.500 millones para la empresa Caval. Según informa en su edición de este viernes la revista Qué Pasa, la nuera de la mandataria habría sido asesora del empresario en especial en dos proyectos de la CCU, ambos vinculados con la tramitación de permisos institucionales.

En la misma reunión donde se conversó el préstamo a Caval, en noviembre de 2013, Luksic le preguntó a Compagnon por otras actividades a las que se dedicaba y ella le respondió que también se encargaba de gestión territorial, que algo había hecho para el empresario Gonzalo Vial Concha, dueño de Graneles de Chile. Luksic entonces le mencionó que CCU, filial de Quiñenco, tenía proyectos en marcha en Quilicura y Renca.

Según afirma la revista,  “por una parte, la nueva planta que intentaban levantar en Paine enfrentaba la resistencia de la comunidad (el proyecto fue rechazado finalmente el 20 de mayo del 2014 por la Comisión de Evaluación Ambiental). Por otro lado, la empresa buscaba trasladar el edificio corporativo de la cervecera a Quilicura, donde se encuentra su planta de producción”.

Según Qué Pasa, “tres semanas después de esa primera reunión, el 29 de noviembre de 2013, Natalia Compagnon llegó hasta las oficinas de CCU en Vitacura para reunirse con Luksic y con el recién asumido gerente de Ingeniería de  la cervecera, Francisco Rodríguez (35). Era un momento especial para la compañía, que después de 15 años volvía a poner en carpeta proyectos y nuevas instalaciones. Necesitaban asesorías y estudios para conseguir los permisos pertinentes para la implementación de proyectos, y Luksic propuso que Compagnon ayudara en ese rol”.

El encuentro dejó a Rodríguez y Compagnon conectados. Se reunieron varias veces, intercambiaron información y ella dio varios consejos. Entre ellos, recomendó al experto en estudios ambientales Rodrigo Pizarro, ex director ejecutivo de Fundación Terram y actual jefe de la División de Estudios del Ministerio del Medioambiente, para que realizara una propuesta de apoyo estratégico y gestión territorial sobre la problemática en Paine, documento que fue entregado a la CCU en diciembre de 2013, y que fue rechazado por la cervecera.

Respecto a Quilicura, Compagnon recomendó a la sociedad SCR, de propiedad de Marcelo Carreño, entonces gerente de Administración y Finanzas de Caval, empresa de la que ella es dueña en partes iguales con Mauricio Valero. Carreño fue uno de los empleados de Caval que gestionaron el crédito con el Banco de Chile. De hecho, existen emails entre él y Juan Francisco Figueroa, ejecutivo del banco, con quien en primera instancia, la empresa de Compagnon intentó obtener los recursos.

La empresa recomendada, finalmente, fue la que ganó la licitación.

Además, se hizo un tercer estudio sobre que consistía en una solución vial para el proyecto del nuevo edificio en Quilicura, ya que el terreno se corta en dos.

Según consigna Qué Pasa, el monto de los proyectos encomendados por CCU a SQR ascendió a unos $162 millones.