femicidiosLa ministra del Sernam, Claudia Pascual, escribió una carta a La Tercera, interpelándolos por el reciente reportaje “Historia de un femicida“, donde se describen las razones que llevaron a Luis Reyes a asesinar a su pareja Vania Tartakowsky, con quien tenía un hijo.

Según explicó la ministra comunista, “el relato recoge varios testimonios que señalan que el femicidio se debió a la traición de la que fue objeto, que nunca presentó a lo largo de su vida y de su carrera conductas violentas (se habla de que era “un hombre calmo, incluso pasivo”) y que se trataría de un hecho aislado. En definitiva, se asume de manera extensa el punto de vista de la defensa del victimario para justificar sus acciones“.

A juicio de la secretaria de Estado, la violencia contra las mujeres es un problema social grave y extendido en Chile. En 2014, de hecho, 40 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o ex parejas y 103 lograron sobrevivir a un femicidio frustrado. En tanto, hasta abril de 2015, 12 mujeres han sido asesinadas y otras 36 han sobrevivido.

“Para avanzar en la erradicación de la violencia contra las mujeres, y sobre todo para proteger la vida de las mujeres, es indispensable comprender que ninguna circunstancia puede justificar el femicidio. Ni los celos, ni un ataque de ira o de descontrol, ni el alcohol, ni el uso de drogas pueden justificar que un hombre asesine a una mujer con quien tuvo o tiene una relación de pareja, según la actual tipificación del femicidio”, expuso Pascual.

La ministra recalcó que el papel de los medios debe apuntar a prevenir y desnaturalizar la violencia. Además, aseguró que la publicación aparecida en La Tercera presenta las razones del femicida como si se tratase de una víctima de las circunstancias.

“Habría sido importante recoger la experiencia de las organizaciones de mujeres y de las instituciones públicas que, como el Sernam, trabajan en la prevención de la violencia y en la atención, cuidado y reparación de las mujeres que la viven”, señaló. Y agregó que hoy nadie puede hablar por Vania Tartakowsky, pero “no podemos mantenernos en silencio cuando se la juzga y se justifica su femicidio“.