Controlmédicohuelguistas“Los representantes de los partidos políticos de la Nueva Mayoría están más preocupados por la crisis de legitimidad que de las demandas de los civiles. Nos indigna que conspiren con la derecha para terminar con la falta de confianza por parte de la gran mayoría de los chilenos”, señaló la organización en una declaración emitida este martes en apoyo a las demandas de más de 60 ex presos políticos a los poderes ejecutivo y legislativo que están en huelga de hambre.

Villa Grimaldi dio a conocer su postura luego que el director de esa entidad, Alberto Rodríguez, visitara a Raúl Vargas, de 75 años de edad, Luis Ayala, 75, Odesa Flores, 72, Antonio Quilaqueo, 63, Rafael Villalobos, 62 y Mercedes Maldonado de 57 años de edad, quienes comenzaron un ayuno este lunes en Avenida Bulnes 188, sede de Codepu. Todos fueron controlados este mediodía por un equipo de médicos y paramédicos del Programa de Reparación Integral en Salud (PRAIS), quienes tomaron la presión arterial y vacunaron a los huelguistas contra el virus de la influenza.

Los ex presos políticos de la dictadura reclaman una mejora de las pensiones, eliminación de la incompatibilidad entre los beneficios “Valech” y “Rettig” y una instancia de calificación permanente de las víctimas de la dictadura.

Villa Grimaldi señaló compartir “la decepción que produce constatar que las promesas de campaña no se cumplen y nos encontramos ante dirigentes que se han paralizado producto de sus propios errores”.

“Es indispensable emprender una política que traspase la incredulidad y el hastío de un pueblo cansado de comprobar una desigualdad más. (…), la cual “queda patente si comparamos los 156 mil pesos de la pensión Valech con las millonarias y fraudulentas campañas electorales”, expresó el texto de la organización que agrupa a sobrevivientes, familiares y amigos del ex centro de tortura y exterminio.

Villa Grimaldi dijo que la huelga de hambre “es una medida muy difícil, considerando además que ustedes son, en su mayoría, personas de la tercera edad. Pero era su último recurso frente a la sordera de los gobernantes y de los legisladores”.

Por último, expresó su apoyo y voluntad de seguir luchando junto a los huelguistas de hambre quienes “se están movilizando para exigir el respeto que se merecen”.