paroLo advitieron: desde el pasado lunes, la convocatoria a paro nacional de diversos sectores sindicales se hizo sentir. La movilización, que se sintió en diversas regiones de Chile, fue convocada por la Confederación de Trabajadores del Cobre, el Sindicato Nacional de la Construcción, la Unión Portuaria de Chile, la Federación de Trabajadores Forestales y diversos sindicatos del comercio y otros servicios.

Lo inédito de la convocatoria es que fue respalda por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), cuya máxima dirigenta, Bárbara Figueroa, hasta hace un tiempo había manifestado su apoyo a la iniciativa del gobierno de Bachelet.

Esta movilización ha dejado claro su objetivo: avanzar en cambios que Chile necesita“, enfatizó Figueroa durante la jornada.

En la capital, las movilizaciones comenzaron con un grupo de manifestantes cortando el tránsito en la intersección de Alameda con General Velásquez, siendo más tarde reprimidos por la policía. Desde temprano, los protestantes contaron con el apoyo del Movimiento de Pobladores Ukamau.

A dicha protesta, sin embargo, se sumaron otros cortes de tránsito, actos, marchas y diversas actividades a través de las cuales los trabajadores quisieron expresar sus diferencias con la actual reforma laboral. Las acciones fueron replicadas en las regiones de Valparaíso, Antofagasta, O’Higgins, Concepción, Atacama y Valdivia, entre otras. 

Los trabajadores y trabajadoras organizados buscan denunciar que la reforma laboral es insuficiente para avanzar en sus derechos. Por ejemplo, está al debe respecto a la titularidad sindical, la negociación colectiva y el derecho a huelga. Por ello, los trabajadores movilizados buscan incorporar la posibilidad de negociar por ramas, establecer un piso mínimo con IPC, defender la legitimidad de la huelga y rechazar los pactos de adaptabilidad laboral.

Desde La Moneda, sin embargo, las peticiones de los trabajadores movilizados no fueron recibidas. El vocero de gobierno, Álvaro Elizalde, aseguró que ya escucharon los planteamientos del mundo laboral y que las manifestaciones “no tienen sentido”. En tanto, la ministra del Trabajo, Javiera Blanco, recalcó que el debate de la reforma en el Parlamento no se detendrá.