todosFue en marzo de este año cuando se dio la primera de una serie de señales públicas entre dos de las organizaciones sindicales que han protagonizado las más serias movilizaciones de trabajadores en los últimos años. El 18 de ese mes, en la sede de Santiago de la Confederación de Trabajadores del Cobre sindicatos de áreas tan diversas como las telecomunicaciones, la industria forestal, los puertos, la construcción industrial y el montaje y la minería se dieron el espacio para analizar en detalle la propuesta de reforma laboral, usando en parte las críticas levantadas por académicos de derecho laboral como José Luis Ugarte y María Ester Feres (PS)

En ese momento, el presidente de la CTC, Manuel Ahumada (PC) señaló que “el movimiento sindical quiere cambios en este proceso de reformas, vemos que este proyecto si bien presenta oportunidades también cuenta con variadas amenazas”. Ahumada se refería a la inclusión de ítems como la flexibilidad pactada, el requisito de “huelgas pacíficas” y el debate sobre la garantía de los servicios mínimos durante la huelga.

El jueves pasado, ya con las indicaciones del Ejecutivo ingresadas y la certeza de que no hay garantías para la inclusión de la negociación por rama, se reunieronPedro Riquelme (Unión Portuaria), Cristian Vivar (SINTEC, de la construcción), Manuel Ahumada y Emilio Zárate por la Confederación de Trabajadores del Cobre y Nolberto Díaz, vicepresidente de la CUT. En la instancia se acordó la paralización de las divisiones mineras que representa la CTC y los terminales portuarios bajo la Unión. El viernes 17 el consejo directivo ampliado, máxima instancia de decisión de la Central Unitaria de Trabajadores, votó a favor de apoyar públicamente la movilización.

paro sindicatos estratégicosFue así que el lunes 20 Bárbara Figueroa estuvo presente en la conferencia de prensa que anunció la movilización en minas y puertos. La presidenta de la CUT señaló entonces que la organización abogaría en el Parlamento por eliminar los pactos de adaptabilidad y redactar correctamente los servicios mínimos. Manuel Ahumada fue más duro: relacionó al empresariado con la corrupción y anunció que si atacaban con “videítos”, los trabajadores responderían con paralización.

Las respuestas no se hicieron esperar. El vocero de gobierno, Álvaro Elizalde, acusó que la movilización carecía de sentido y en el dirigente de la Confederación de la Producción y el Comercio Alberto Salas señaló que no compartía “expresiones de fuerza ni de violencia”.

Pese a esto, desde los sindicatos convocantes evalúan positivamente la jornada por ser un primer paso. Pedro Riquelme destacó que los puertos afiliados de la Unión Portuaria se movilizaron de norte a sur y que es un movimiento sindical incipiente. “Sabemos que con la CTC somos actores estratégicos y tenemos muy buenos lazos, por lo tanto creo que esta va a ser una coordinación potente para el futuro. Estamos trabajando una propuesta única desde los trabajadores que involucre negociación colectiva, negociación por rama y otros derechos colectivo”.

Al igual que  Bárbara Figueroa durante el día, Manuel Ahumada aprovechó de recalcar la diferencia entre la oposición de los trabajadores y la de la CPC: “los trabajadores sí queremos cambios, queremos profundizar la reforma (…) No estamos en la misma vereda que los empresarios”, señaló al evaluar la jornada que incluyó bloqueos de camino en las minas Chuquicamata, Radomiro Tomic, Soldado, Los Andes y El Teniente, además de la paralización de más de diez terminales portuarios, incluido San Antonio.

De acuerdo a Lucas Cifuentes, asesor de la Unión Portuaria, ésta es “una de las articulaciones de trabajadores más importantes desde el retorno a la democracia, porque amenaza directamente el volumen de ganancias de varias industrias como la forestal, agroexportadora o minera, y porque su política es transversal. Más que los partidos lo que conduce es un programa para los trabajadores como la necesidad de la negociación por rama y derecho efectivo a huelga”, señala.

Para Nolberto Díaz, vicepresidente de la CUT, la movilización de hoy también marca un rumbo.“Hay que saludar este encuentro entre organizaciones hermanas para enfrentar esta mediocre reforma laboral. Durante mayo tendremos que convocar movilizaciones más grandes, incluyendo la del 1º de Mayo”.