Mauricio-Glez-recuadroLos problemas de identidad son comunes en nuestra sociedad. Los seres humanos desde comienzos de la historia han buscado forjar una pertenencia, ser reconocidos como integrantes de un grupo.

En palabras simples la identidad es un cúmulo de acciones que realizamos de manera constante y que nos permiten pertenecer a una determinada tendencia. Una característica de la identidad es que se debe construir hacia fuera. Se construye por similitud y por oposición, pero nunca hacia adentro.

He comentado en la columna anterior que en la actualidad el fútbol se puede dividir en dos corrientes: Equilibrado y Ofensivo. Nadie concibe el fútbol defensivo como una corriente aceptable.

Universidad Católica es la epitome de las bondades y defectos del fútbol ofensivo. De dinámica desquiciada, presión alta y mano a mano en la defensa el cuadro que adiestra Mario Salas es un equipo que se entrega 80% de sus fuerzas a atacar. Defendiendo lo anterior católica ha goleado y, también ha sido goleada.

En la otra vereda está Colo-Colo, un equipo equilibrado, que parte desde una solidez defensiva hacia adelante. Tapia llegó a poner orden a un equipo albo que venía de múltiples fracasos en el plano Nacional e Internacional. El Orden de Tapia le entregó la estrella número 30 al “popular” pero, esta fue producto del equilibrio.

El partido entre Colo-Colo y Universidad Católica fue el ejemplo de la dialéctica entre el futbol ofensivo y el futbol equilibrado. O entre un equipo con una identidad y un equipo sin identidad.

El equipo albo, al ser local, se vio obligado a salir a buscar el partido y se repitió lo sucedido a mitad de semana contra el equipo colombiano de Santa Fe. Católica no salió con una propuesta nueva, salió a jugar como juega Mario Salas mas Colo-Colo no pudo contrarrestar la presión alta y las ganas del equipo de la pre-cordillera. El cuadro de Pedreros se vio como un equipo viejo, de ritmo cansino y que en cada ataque cruzado tambaleaba; un verdadero boxeador viejo. A diferencia de U. Católica que cada ataque llegaba hasta el fondo de la ruca.

Los tres goles fueron reflejos del trabajo de Mario Salas, presión alta para recuperar el balón, toque rápido en velocidad y definición cruzada en el primero. En el segundo una pelota detenida trabajada en la semana con centro certero de un sorprendente Diego Rojas y la entrada solitaria de Ibáñez para el 0-2, y por último, una de las mejores contrataciones, Erick Pulgar en el minuto 44 puso el 0-3 final. El equipo de San Carlos dinamitó y derribó en el primer tiempo las bases del juego de Colo-Colo. Salas declaró “fue notable y sin duda, marca el peak del rendimiento nuestro… No en vano estamos peleando el título, en un lugar expectante”.

La lentitud del equipo albo no puede ser justificada por la edad, ya que en la banca tuvo vario jugadores jóvenes. La derrota del equipo albo se debió a un mal trabajo del entrenador, un entrenador que producto de un momento histórico pudo sacar campeón a Colo-Colo y que cuando se ha visto necesitado de refrendar su cargo ha decepcionado sistemáticamente al hincha popular y a quienes miran fútbol. Así lo reflejan el desempeño de Paredes, cada pelota que tuvo buscó definir solo, nunca intentó combinar; igual con las pelotas muertas, todas fueron disparos directos al arco. Lo mismo para Delgado y el nefasto Felipe Flores, se dedicaron a simular infracciones y a ofrecerse como alternativas a un premio Oscar.

Colo-Colo es un equipo sin identidad, los resultado positivos han sido producto de la suerte y las contrataciones han pasado lesionadas o entre algodones. Todo lo anterior es responsabilidad absoluta del técnico o ¿Es culpa de Figueroa? ¿Culpa de Suazo?

Héctor Tapia declaró “Quizás queden posibilidades matemáticas, pero se ve muy complicado. Fuimos superados. Estamos con tristeza”, tras la segunda deshonra que toleró en sólo cuatro días, donde propinaron 6 goles y no marcó ninguno.

En la otra posición y reflejando la disposición del equipo el “comandante” Salas dijo “Espero que sigamos enfocados pensando que el partido más importante del año es frente a Iquique el próximo fin de semana”.

En los equipos grandes se nota la mano del técnico, equipos que están obligados a ganar todo lo que jueguen necesitan un técnico seguro y que trabaje una identidad, a pesar de alguna derrota. Construir y defender un “SOMOS” es básico para cualquier institución, ya sea de fútbol, política o empresarial.