política nacional docente

El proyecto de Ley enviado la semana pasada para crear una Nueva Política Nacional Docente parece haber logrado algo que el año pasado parecía imposible: la unificación del gremio bajo una sola demanda. Es tan cuestionable que -a juicio de la conducción del Colegio de Profesores- pero también de diversos referentes que van por fuera o son parte de la disidencia del Magisterio, tanto por el contenido como la forma en la que se gestó el proyecto del Ejecutivo, la posibilidad de abrirse a apoyar el texto tal como está sencillamente no existe.

Los puntos destacados hasta ahora desde el Gobierno señalan al incremento del salario mínimo docente como uno de los principales logros que podría traer consigo su aprobación, estableciendo una remuneración mínima de 800 mil pesos para aquellos profesores que cuenten con 37 horas.

Además, han recalcado el establecimiento de nuevas pruebas de certificación como método para asegurar la calidad docente. Sin embargo, en ése y otros puntos, los profesores chocan directamente con la propuesta del gobierno.

MUD2Con más o menos énfasis, la mayoría coincide en un diagnóstico claro: el proyecto actual mantiene la lógica de mercado y de competencia en la educación. Ello, ante el establecimiento de las nuevas pruebas de evaluación de desempeño docente en el aula que no se concentra en el proceso educativo, sino en utilizar mediciones más propias de una industria, en un área que no se asemeja en nada a una cinta transportadora que permite realizar producción en serie.

Para Eduardo González, vocero del Movimiento por la Unidad Docente (MUD), el texto del proyecto, tal como está, debe ser rechazado, ya que tanto en la forma como se gestó como en parte importante de su contenido, no resulta satisfactorio para el gremio. Una de las principales críticas apunta directamente a cómo se negoció con los profesores.

“En ningún momento el Ministerio presentó un documento sobre los acuerdos y los disensos con el Colegio de Profesores. El proyecto se presentó un lunes pero el sábado anterior le habían dicho al Magisterio que todavía no estaba clara la propuesta de remuneraciones para los profesores, pero a los dos días la presidenta estaba firmando el proyecto. Es un contrasentido y eso da cuenta de una disposición oscura de parte del Ministerio para llevar a cabo las negociaciones con el Magisterio”, explica.

Según González, el actual proyecto es reflejo de la “poca participación real y efectiva para la elaboración del documento” por parte del profesorado, y agrega que “nunca hubo voluntad real por construir en conjunto con el Colegio de Profesores”.

González, vocero de una de las organizaciones consideradas como disidentes a la conducción nacional del Magisterio que encabeza Jaime Gajardo (PC), en esta ocasión se sitúa en la misma vereda del presidente del Colegio de Profesores y asegura que “la propuesta del gobierno va a contrapelo de las demandas del mundo social”.

Ya la semana pasada, cuando se presentó en La Moneda el proyecto de Ley para la Política Nacional Docente, el Magisterio en pleno decidió restarse de la ceremonia en señal de rechazo a lo ocurrido con el proceso de negociaciones, siguiendo el mandato de la Asamblea Nacional que había definido la acción de protesta.

Jaime-Gajardo-Darío-Vásquez-profesores-MineducEn su momento, Gajardo argumentó la ausencia del Colegio de Profesores en la ceremonia ante las “serias deficiencias” que contiene el proyecto, pero aseguró que seguirán en conversaciones tanto con el Mineduc como con el parlamento.

“Esto no significa cerrar las puertas porque creemos que el proyecto es perfectible. Hoy cerramos un ciclo pre legislativo y vamos a continuar dialogando en el parlamento, seguiremos conversando con el Mineduc y además nos movilizaremos por nuestras propuestas”, indicó.

Gajardo aseguró sin embargo que como Magisterio se trabaja en el diseño de un plan de movilizaciones “ascendente”, y que se inició con la socialización del proyecto ingresado al parlamento en las bases y asambleas de profesores a lo largo de todo el país.

“Valoramos los avances pero llamamos tanto al parlamento como al gobierno a escuchar más al Colegio de Profesores y sus demandas. El profesorado está alerta y exige que se escuchen sus demandas, que son las de quienes día a día educamos a los hijos e hijas del pueblo de Chile“, alertó.

 

Agobio Laboral y pocas horas de planificación

Uno de los puntos que siguen marcando una distancia importante entre lo propuesta del gobierno y los profesores dice relación al sensible punto de la carga laboral. Actualmente, la gran mayoría de los profesores debe destinar parte importante de sus horas de descanso al trabajo de planificación docente, y/o a la corrección de pruebas y trabajos.

agobio laboralAl respecto, González asegura que “hay datos que indican que los profesores trabajan ente 10 a 15 horas fuera de las escuela, en sus casas” y asegura que la propuesta del Magisterio era pasar gradualmente a una distribución equitativa entre las horas lectivas (en sala) con las no lectivas (planificación).

“Lo que el Colegio de Profesores proponía era partir del 60/40 para llegar al 50/50. No es una propuesta azarosa, ya que se sustenta en recomendaciones de la misma OCDE”, indicó.

Sin embargo, el proyecto actual que se tramita en el Congreso fija como meta llegar al 65/35, “que está muy lejos del planteamiento del profesorado”. Dicha propuesta plantea aplicar desde 2016 a 2017 un 70% de horas lectivas y un 30% de horas no lectivas, y a partir del 2018 llegar al 65/35.

“En la práctica, eso significa que los profesores dispondríamos de una hora cronológica más por día para planificar y evaluar”, afirma categórico González.

El vocero del MUD agrega que además “no hay ni una coma del proyecto dedicada a normar la cantidad de estudiantes por aula”.

Sobre las certificaciones a las que serían sometidos los profesores a partir de la aprobación del proyecto, González afirma que dicha propuesta mantendrá fijada la estructura salarial al resultado de pruebas que no necesariamente inciden en una buena práctica educativa.

“Nosotros somos claros que sí estamos por una evaluación docente para que sus resultados se traduzcan en una retroalimentación, de fortalecimiento y acompañamiento a los profesores en el aula, pero no en una lógica punitiva como lo plantea el gobierno, porque está asociado a causales de despidos y porque finalmente tu salario depende del resultado de pruebas”, afirmó.

González concluye criticando la lógica “individualista” que promueve el proyecto, “en desmedro de una lógica colectiva”.

“Está comprobado que los mejores aprendizajes tienen que ver con el establecimiento de una comunidad de aprendizaje, colaborativa entre estudiantes y profesores, con una lógica que se fundamenta en una participación escolar real y efectiva. Lo que se instala es una lógica de la sospecha y de la competencia entre pares, yendo a contrapelo de la lógica de nuestro ser social como docentes”, finaliza González.

campaña por una nueva educaciónEntre las distintas organizaciones de profesores que hoy se encuentran en contra del proyecto de Política Nacional Docente no sólo se encuentra el MUD, sino varias más que actualmente están agrupadas en la Campaña “Para una Nueva Educación ¡a Dignificar la Carrera Docente!”.

En ella confluyen agrupaciones como Acción Docente, Corriente Popular de Educación, Colectivo Diatriba, Escuela Sindical Permanente, Movimiento Pedagógico Sexta Región, Movimiento Gremial Refundación, Red de Estudios del Trabajo Docente (ESTRADO), OPECH (U. Chile), y el Consejo de Profesores Liceo Horacio Aravena Andaur (San Joaquín).

En sus primeros análisis sobre el proyecto del Ejecutivo, la Campaña afirmó que el proyecto “no recoge las necesidades urgentes planteadas por las voces de los docentes de base” y agregan que tampoco “mejora sustantivamente las condiciones de trabajo (salariales y pedagógicas)” de los docentes.

“Lo que es peor es que se basa en una concepción individualista y competitiva de la docencia, la que además de estar a contrapelo de las investigaciones educativas actuales (que hablan de comunidades educativas, sentidos pedagógicos compartidos, intercambio de significados, etc.) nos obligarán a competir entre docentes para poder mejorar nuestros ingresos salariales”, finaliza su declaración.

Por ello, no será de extrañar que dentro de las próximas semanas, los profesores de Chile protagonicen movilizaciones para profundizar una de las reformas más sensibles del Gobierno en el ámbito educativo, ante la legislación que normará la práctica educativa de los próximos 30 a 40 años.