carguero ruso

El carguero espacial ruso Progress caerá sobre la Tierra después que los operadores de vuelo de la nave no tripulada perdieran el control, en momento que se dirigía a abastecer la Estación Espacial Internacional (ISS).

La información la confirmó a AFP uno de los responsables de operar la máquina aeroespacial, y aunque no quiso identificarse, afirmó que el objeto “ha empezado a caer”.

Según explicó, los controladores de vuelo rusos intentarán restablecer la conexión con el carguero  en dos oportunidades, aunque se vislumbran pocas probabilidades de éxito.

“Es imposible saber cuándo caerá exactamente a la Tierra, depende de muchos factores. Pero la caída se producirá en condiciones incontrolables”, aseguró.

Sin embargo, los riesgos involucrados en la caída del carguero no están del todo claros, ya que al año, tres o cuatro naves de este tipo viajan hasta la ISS para llevar material necesario para su operación, y una vez concluida la misión, los aparatos caen y se queman en la atmósfera, operación que se lleva a cabo de manera controlada sobre el Océano Pacífico.

El Progress M-27M transportaba material científico y productos de primera necesidad, como agua y comida, necesario para aumentar las reservas de la ISS. Sin embargo, los inconvenientes que impedirán el éxito de su misión no pondrían en riesgo la operatividad ni el abastecimiento de los seis astronautas que actualmente están en la ISS, ya que disponen de varios meses de reserva.

Además, el carguero transportaba una réplica de la bandera soviética que el Ejército Rojo izó en Berlín el año 1945, y que sería utilizada por los astronautas rusos de la ISS para conmemorar el 9 de mayo la victoria aliada en contra de los nazis en la II Guerra Mundial.

Los problemas con el Progress comenzaron el martes, luego del lanzamiento del carguero al interior del cohete portador Soyuz, que despegó desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán. Poco después del lanzamiento, los operadores rusos reportaron problemas con la transmisión de vuelo, por lo que decidieron cambiar el plan de vuelo.

Inicialmente las autoridades aseguraron que el Progress cumpliría con su misión, y que se acoplaría el 30 de abril a la ISS, sólo con seis horas de retraso del plan original.

Por su parte, la Nasa confirmó que el carguero “no transporta ningún suministro esencial para el funcionamiento de la parte estadounidense de la ISS”.

“Los segmentos rusos y estadounidenses de la Estación continúan funcionando normalmente y tienen reservas suficientes para mucho más tarde que junio, cuando llegará el próximo carguero”, indicó ayer la agencia espacial estadounidense.

El nuevo carguero, fabricado por la compañía estadounidense SpaceX, tiene previsto su lanzamiento a partir del 19 enero desde Cabo Cañaveral, en Florida. La nave transportará 2,2 toneladas de material científico y provisiones.