aguaDurante la jornada de este miércoles, el Movimiento Social por la Recuperación del Agua y la Vida ingresará una denuncia que pretende dar cuenta de la fuerte represión policial que enfrentaron en la última marcha nacional por la recuperación del agua, el pasado 22 de abril.

La protesta, que se desarrolló en el centro de Valparaíso, terminó con varios menores de edad dañados a causa de la acción de Carabineros. Hoy, representados por el abogado de la Defensoría Penal, Rodrigo Román, denuncian el maltrato del que fueron objeto por salir a manifestarse a la calle.

“Al finalizar la movilización, un grupo de danzantes y músicos del bloque andino de Santiago, compuesto por diversas agrupaciones, se encontraban descansando en la Plaza del Pueblo, cuando de pronto aparecen Carabineros de Chile, y uno de sus carros lanza agua dirigió el chorro en contra del grupo. El nivel de toxicidad y acidez del líquido obligó a los danzantes a quitarse la ropa. Franchesca Astorga, de 5 años, resultó con su lengua quemada. Además se encontraban en ese lugar otros niños que también fueron afectados: Alonso, de 3, Dafne, de 9, Nicolás, de 12, y Sebastián, de 14 años. La niña, junto a su madre y los otros niños, se dirigieron al Hospital de Niños de la ciudad, para constatar lesiones y tratar la quemadura, viéndose también comprometidas la faringe y amígdalas”, declararon.

Los manifestantes relataron que, de manera simultánea, en cercanías del mismo lugar, un grupo de monjas adultas mayores también sufrieron las consecuencias del humo de las bombas lacrimógenas.

Además, recalcaron, se produjo la detención arbitraria de E.V, de 14 años. Ya ingresado al retén, el joven habría sido víctima de la fuerza desmedida de uno de los miembros de Fuerzas Especiales, apodado el “Capitanazo”, quien le habría propinado golpes de puño en su rostro, lumazos en sus piernas y cuerpo, patadas en el dorso y pisoteos en el suelo, además de insultos y amenazas.

“Posteriormente, el mismo funcionario lo llevó a constatar lesiones al Hospital, donde la madre de Franchesca pudo observar en las pésimas condiciones que se encontraba. Durante todo el procedimiento el funcionario señaló que dichas lesiones eran accidentales, pero además dos funcionarias de Fuerzas Especiales, Lucia Canales y D. Rodríguez, al ver al niño, a esas alturas, en llanto, se burlaron de su condición. A eso de las 16 hrs, es llevado a la 3ª Comisaría de Menores, donde fue colocado en el calabozo de dicho espacio durante más de una hora. Luego es trasladado, esposado, a la 8ª Comisaría de Valparaíso, teniendo que regresar nuevamente a la anterior comisaría, por no poderse efectuar el control de identidad. Ante la presencia en la comisaría de una abogada y de observadoras de Derechos Humanos, fue finalmente liberado”, describieron.