donaciones de sangreEl Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) emitió un dictamen este miércoles que valida la prohibición de donar sangre a homosexuales, luego de que un tribunal francés defendiera su derecho a negarle la posibilidad de hacerlo a un ciudadano de ese país que había tenido relaciones sexuales con otro hombre.

El caso se originó en Metz en 2009, cuando un médico se amparó en una orden ministerial francesa que permite excluir a los homosexuales de la donación de sangre. El ciudadano afectado reclamó al considerar que la norma infringía la legislación europea, instando al tribunal francés a elevar la cuestión a la justicia continental.

La sentencia del TJUE, por tanto, tiene una repercusión significativa porque sienta un precedente para el actuar de otros tribunales nacionales ante casos similares y podría reforzar la prohibición que ya ejercen países como Alemania, Italia, Portugal y Polonia contra el colectivo de homosexuales.

La sentencia, no obstante, no da libertad absoluta para discriminar pues establece que “es preciso demostrar que estas personas están expuestas a un riesgo elevado de contraer enfermedades infecciosas graves, como el VIH, y que no existen técnicas eficaces de detección o métodos menos coercitivos para garantizar un alto nivel de protección de la salud de los receptores”.

El tribunal europeo dispone que su homólogo francés debe determinar si un hombre que ha mantenido relaciones homosexuales está efectivamente expuesto a un riesgo elevado de contraer una enfermedad infecciosa grave, como el VIH y la Hepatitis B, considerando la situación epidemiológica en Francia.

Pero si un país acredita científicamente una situación de riesgo y el tribunal la acoge, la instancia europea estima que la exclusión “cubre el supuesto en el que un Estado miembro, habida cuenta de la situación predominante en él, establezca una contraindicación permanente para la donación de sangre en el caso de los hombres que han tenido relaciones sexuales con otros hombres”.

El pronunciamiento del TJUE complica las intenciones del gobierno socialista francés de retrotraer la orden ministerial de 2009, aprobada bajo el gobierno de Nicolas Sarkozy. La ministra de Sanidad francesa, Marisol Touraine, afirmó que “la discriminación de los donantes en función de su orientación sexual es inaceptable y que solo la seguridad de los receptores podría justificar las limitaciones en las donaciones”, sustituyendo en los cuestionarios de donantes las referencias a la orientación sexual por una pregunta sobre conductas de riesgo.