hermann-von-muehlenbrockDurante el pasado miércoles, se confirmó el triunfo de uno de los sectores más duros del empresariado en la Sofofa. Hermann von Mülenbrock arrasó en las elecciones con 73 preferencias, versus los 24 votos que obtuvo el empresario Andrés Navarro.

El presidente reelecto, que extenderá su gestión hasta el 2017, fue uno de los personajes que apareció en el video de los empresarios criticando la Reforma Laboral. En su primer discurso, el presidente de la Sofofa criticó las reformas impulsadas por Bachelet, asegurando que “han estigmatizado el rol de la empresa en la sociedad y afectaron incluso principios como la certeza jurídica y la libertad de emprendimiento”.

El empresario recalcó que la reforma laboral es un proyecto “sumamente perjudicial para la empresa y, por lo tanto, para los trabajadores y el país. Y sus efectos serán aún más negativos que los de la reforma tributaria, porque polarizará las relaciones laborales en forma artificial”.

Mühlenbrock también tuvo palabras para criticar el proceso constituyente anunciado por Bachelet, asegurando que generará un alto nivel de incertidumbre y que “puede generar una cantidad de palitos a la hoguera, que se pueden quemar los pocos brotes verdes que están apareciendo”.

“En las economías desarrolladas y con los mejores sistemas de democracia, el 70% tiene aportes de las empresas a campañas políticas”, argumentó.

Además, rechazó de plano la eliminación de aportes de las empresas a las campañas políticas. “En las economías desarrolladas y con los mejores sistemas de democracia, el 70% tiene aportes de las empresas a campañas políticas”, argumentó.

“Personalmente creo que no es correcto que las empresas no ayuden. Creo que podemos dejar y abrir una brecha en pensar quién puede financiar campañas políticas y eso lo encuentro extremadamente grave. No me parece bien que las empresas no aporten a las campañas políticas”, agregó.

Mühlenbrock afirmó que “Chile no es un país de corruptos, los aportes a la política que han salido en el último tiempo son desatinos, descriterios, malas prácticas, pero no son ni soborno ni enriquecimiento ilícito”. Además, aseguró que “tenemos que respetar a los políticos, se equivocaron, fueron poco prolijos, pero los políticos chilenos son gente honesta”.