barbara figueroa cutA respaldar el llamado de la presidenta Bachelet para abrir un “proceso constituyente” invitó la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, pero “legislando para que se faculte a los presidentes de la República a convocar un plebiscito” y de ese modo “decidir en democracia cómo cambiar la Constitución”.

Las declaraciones de la dirigenta sindical tuvieron lugar en el acto oficial de conmemoración del Día del Trabajo celebrado por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) en compañía de autoridades del Gobierno en Santiago, luego de una marcha que se desarrolló entre la Plaza Los Héroes y el cruce entre la Alameda y Portugal.

Figueroa (PC) afirmó que la movilización de este primero de mayo, para la Central, “no se trata sólo de reformas laborales, sino también de la necesidad un nuevo relato para las reformas en Chile. Sabemos que no es suficiente, más que leyes una u otra, necesitamos un nuevo relato y una nueva Constitución”.

También presente, al costado del escenario, estaba el diputado y presidente saliente del Partido Socialista Osvaldo Andrade. Consultado por el método que adoptará el Gobierno para cambiar la Carta Fundamental, señaló a CNN Chile que “la Presidenta no ha descartado ningún mecanismo, lo único que le interesa es que sea un proceso participativo”. A su juicio, el mejor camino es “uno que termine con una nueva Constitución, lo que importa es el objetivo, si nos enfrascamos en el método vamos a perder tiempo”.

Después de saludar a diversas movilizaciones sindicales que se desarrollan a lo largo del país y de hacer una extensa cuenta de lo hecho por la CUT bajo su conducción, Bárbara Figueroa se refirió al proyecto de reforma laboral que se discute en el Parlamento, fijando la posición de la multisindical al respecto.

“Hemos actuado con audacia desde que asumió este gobierno”, aseguró, enfatizando que “si estamos discutiendo sobre la reforma laboral, ha sido por una estrategia sindical correcta, no nos la han regalado, la hemos conquistado”.

En su discurso, Figueroa fue crítica tanto de los empresarios, a quienes interpeló para que “no se escondan detrás de las polleras de la pequeña y mediana empresa para defender sus intereses mezquinos”, como de las “críticas extremas (a la reforma laboral). Caer en ese juego sería entregarle a los poderosos de siempre en bandeja la posibilidad de detener los cambios”.

La CUT anunció movilizaciones nacionales para la primera quincena de julio.

Según la presidenta de la CUT “no todos rechazamos la reforma laboral”. Dijo que “es posible avanzar desde los actores sociales en los proyectos de ley”, agregando que aún a pesar de que existen “pendientes, demandas acogidas sólo parcialmente y otras todavía no consideradas (…), estamos avanzando a gran paso en nuestras demandas”

“Seremos los más leales con las transformaciones que Chile necesita, pero también los que más presionaremos para que se realicen”, apuntó, para luego rechazar componentes del proyecto de reforma como los pactos de adaptabilidad y la ausencia de la negociación ramal como derecho.

En los últimos minutos del acto, la CUT anunció que prepara movilizaciones para la primera quincena de julio con el objetivo de “responder la ofensiva del mundo empresarial que intenta frenar los cambios”.

Al otro extremo de la Alameda, en la comuna de Estación Central a la altura del frontis de la Universidad de Santiago (USACH), finalizó la otra marcha sindical que convocó el Comité de Iniciativa Unidad Sindical (CIUS), que agrupa a sindicatos y federaciones de diversos sectores de la producción que comparten su rechazo a las lógicas organizativas y cercanía con el Gobierno de la CUT.

En esta marcha, diversos sindicatos hicieron más críticas al proyecto de reforma laboral de La Moneda, arguyendo que excluye las demandas más importantes de las organizaciones de trabajadores y mantiene algunos de los pilares del Plan Laboral elaborado en dictadura.

Tanto en la marcha oficialista como en la disidente destacaron las numerosas pancartas y gritos contra la corrupción del sistema político. Se registraron enfrentamientos entre manifestantes y carabineros a la altura de la USACH y en otros puntos aislados en los alrededores de algunos puntos de la Alameda.