tatuar Con los años, los tatuajes han dejado de vivir en la caricatura del guetto para expandirse como una práctica común y casi libre de prejuicios, incluso en el Chile tradicional. El camino, sin embargo, no ha sido fácil para quienes han tenido que aprender, formarse y perfeccionarse desde los márgenes del conocimiento oficial y la academia.

Bajo las dinámicas del aprendizaje de un verdadero oficio, los tatuadores chilenos se forjan luego de años de prácticas y observación. Algunos, tienen la suerte de contar con maestros que les muestran el camino, heredando experiencia, creatividad y precisión de sus trayectorias. Otros, en cambio, eligen la ruta autodidacta o llegan a trabajar a un estudio, donde usualmente comenzar desde abajo. Sin embargo, el inicio no es el único reto que deben enfrentar antes de dedicarse a la expresión artística sobre el cuerpo: con los años, los gustos y las tendencias cambian y les plantean nuevos desafíos.IMG_0328

Sergio “Severino” Cáceres se dedica al tatuaje desde hace siete años. Hoy trabaja en Amor Real Tattoo, un conocido estudio ubicado en Baquedano. Desde ahí, cuenta que “no es que hayan nacido otras tendencias, porque esas siempre han estado en otras partes del mundo”. La diferencia, asegura, la marca el nivel de información de los chilenos al respecto.

Severino se ha decidido por una línea más tradicional, el llamado tatuaje americano: “Me gusta preservar, conservar y actualizar diseños de la década del ’20 al ’40, lo que nació como tatuaje popular. Me gusta explorarlo, llevarlo a mi línea gráfica y a lo que quiere el cliente”, explica.

Estar a la vanguardia es una exigencia, pero en la piel no es bueno improvisar. Severino y otros tatuadores aseguran que “hay un tatuador para cada tatuaje” y se debe respetar esa consigna a la hora de buscar un diseño propio. “Por ejemplo, si te quieres hacer una pintura de Miguel Ángel, hay un tatuador capaz de armar eso. Nosotros también tenemos que ser muy honestos con nuestro trabajo”, acota.

Acuarelas, puntillismo y más: nuevas tendencias sobre la piel

tatuajeDurante años, el tatuaje americano, japonés y tribal se adueñaron de las preferencias de los chilenos. Cargados de símbolos de rebeldía y provocación, los diseños de antes parecían determinados por el desafío de enfrentarse a una sociedad que estigmatizaba a quienes los mostraban y exhibían en público.

En la actualidad, los tatuadores y sus técnicas profundizan en lo artístico, llevando al límite las exigencias estéticas de los clientes. Así, y por influencia de las redes sociales y la fotografía, comienzan a adoptarse nuevas tendencias y estilos de moda, como confirma Rodrigo Castillo, tatuador de Ancestral Tattoo Studio, quien trabaja una línea abstracta, emulando trabajos en óleo y acrílico, entre otras técnicas.

Puntillismo, trabajos geométricos, mandalas y cosas abstractas, ahora cualquier imagen gráfica  se está llevando a la piel. Se puede hacer casi de todo, aunque igual hay una gran diferencia entre lo que es un trabajo digital y la piel. No siempre se puede obtener el mismo resultado. Con el tiempo, se van degradando las células de la piel y el tatuaje va perdiendo su color, lo ideal es trabajar las técnicas para que con los años no termine como una mancha”, advierte. La idea es mezclar durabilidad y novedad de manera armoniosa.

Una visión similar tiene Natalia Higaldo, tatuadora de La María Tattoos: “En un inicio el tatuaje tenía un estilo muy marcado, basado en el tatuaje oriental, tradicional o tribal. Desde ahí la rama se fue expandiendo y hoy la gente quiere tatuarse cualquier tipo de ilustración, no necesariamente algo que provenga de las raíces del tatuaje”

“Algunos consideran que otros estilos pueden ser de menor calidad a la hora de que el tatuaje perdure en la piel. La gracia del tatuaje tradicional es que perdura más años como dibujo en tu piel, en el resto de los estilos la técnica no es tan penetrante”.

Hidalgo, quien también se desempeña como ilustradora, sostiene que percibe el trabajo de los tatuadores como un arte. Por ello, hay que tomarlo con la rigurosidad necesaria: “Algunos consideran que otros estilos pueden ser de menor calidad a la hora de que el tatuaje perdure en la piel. La gracia del tatuaje tradicional es que perdura más años como dibujo en tu piel, en el resto de los estilos la técnica no es tan penetrante. Son tatuajes que hay ir repasando por los años”.

En el tatuaje, la asepsia y la higiene también juegan un rol fundamental, razón por la cual los tatuadores insisten que nunca debe arriesgarse la seguridad en nombre del estilo o el precio de la imagen que quedará estampada en el cuerpo de por vida. A la vez, los especialistas recuerdan que cada tatuador tiene un estilo, por lo que es recomendable mirar antes los trabajos realizados por cada artista y, a partir de ello, definir quién será el más adecuado para la pieza elegida.

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Un oficio para aprender durante toda la vida

tatuajesDesde su oficio, tatuadores y tatuadoras ha visto el miedo desaparecer gracias a la profesionalización misma de su trabajo: “Cuando comenzaron aparecer estudios realmente profesionales de tatuajes, muy importante en la higiene y la manera misma de tatuar. Se cayeron los prejuicios del tatuaje como algo netamente carcelario o parte de una cultura de ciertas tribus, como los motoqueros. Se dieron cuenta que se podía plasmar cualquier idea, llevar algo bonito y significativo en la piel para toda la vida”, enfatiza César Cáceres.

Según Severino, el tatuaje nace en Valparaíso y es importado por marinos y viajeros. “El arte chileno se basa en el estudio mismo del tatuaje”, explica, descartando que exista un sólo estilo o tendencia que defina su desarrollo en el país. El camino hacia la perfección, no obstante, exige de aprendizaje constante. “Toma toda la vida. Yo soy un convencido de que uno es un eterno aprendiz”, detalla.

tatuajeA otras, como Natalia Higaldo, les tocó un camino aún más difícil de recorrer, especialmente en un oficio que se ha caracterizado por la presencia de hombres. La tatuadora, sin embargo, no se lo cuestionó más: “Yo pensaba en mí como una artista que podía lorar lo que quisiera. Quizás muchas personas hoy tienen el prejuicio o el miedo de si una mujer puede ser buena tatuadora o no, pero quienes han experimentado con mujeres quedan muy fascinados con el profesionalismo y su afán por la perfección“.

El precio de cada tatuaje varía según el perfeccionamiento que ha hecho el tatuador en sus materiales, oficio y trayectoria, comenzando con un monto promedio cercano a los 40 mil pesos para tatuajes pequeños en estudios especializados. Sin embargo, los precios varían de acuerdo al lugar y la calidad esperada.

Lo importante, aseguran los tatuadores, es tener una idea clara. “Hay gente que me agenda citas, luego llegan a tatuarse y el mismo día aparecen con una idea súper diferente. Hay que estar conscientes de que es algo que es permanente y para toda la vida, hay que tomarle el peso“, señaló Castillo.

Durante los próximos días, entre el 9 y 10 de mayo, se celebrará el mayor evento chileno dedicado al mundo del tatuaje y el arte urbano. Expo Tatto se realizará en el Club Hípico Santiago y contará con la presencia de figuras internacionales, además de seminarios, charlas y bandas musicales. Una buena oportunidad para quienes ya están pensando en el próximo diseño.