saffirioUsted saludó el gesto de no asumir la vicepresidencia que hizo Fuad Chahín, pero dentro del partido el tema sigue siendo algo complicado, ¿Cómo lo sigue desde dentro de la DC?

Nosotros estamos en pleno desarrollo de una situación de crisis que no hemos podido resolver. Eso tiene que ver con la titularidad en el cargo de presidente del partido de un senador que no ha podido aclarar ante los ciudadanos las vinculaciones que tuvo o no tuvo con Soquimich. Mientras eso no se aclare, habiendo versiones tan contradictorias, lo que yo he planteado es que no puede ejercer la presidencia de la Democracia Cristiana.

Como partido se han tenido que enfrentar a asumir la misma estrategia que asumió la UDI en su minuto para decir que, mientras la Justicia no condenara, ellos respetaban la presunción de inocencia ¿Qué opina que ahora se enfrenten ante el mismo predicamento?

Se borró con el codo lo que se escribió con la mano, porque cuando estalla el caso Penta, el discurso de la UDI fue que no se podía sancionar a militantes en tanto no se sancionaran por la vía judicial. Frente a esas declaraciones de la UDI, personeros de la Nueva Mayoría señalaron que había que distinguir entre las responsabilidades penales y las responsabilidades políticas. Y cuando se abre la arista Soquimich, curiosamente, esos mismos personeros de la Nueva Mayoría, utilizan el mismo discurso de la UDI. Es decir, que no se puede sancionar a militantes porque no hay una sentencia ejecutoriada de parte de los tribunales. Ese doble discurso nos tiene metidos, y a la Democracia Cristiana en particular, en un torbellino de contradicciones, y en una incredulidad pública que nos está causando un daño que, si se prolonga muchos días más, es irreparable.

rene saffirio¿Se ha contactado con el senador Jaime Pizarro para hablar de este tema?

 No, yo no soy parte del establishment de la Democracia Cristiana, ni soy el niño regalón de la DC. Pero hay grupos que sí se han estado reuniendo con él, que han estado conversando y buscando fórmulas para avanzar en esta situación y así resolver la compleja situación en la que estamos.

¿Pero estos temas no son conversados por ejemplo dentro de la bancada de diputados DC?

Muy tangencialmente, son temas que más bien circulan en el ámbito de los grupos internos de la DC y yo no pertenezco a ninguno de ellos, nunca lo hecho ni me interesa hacerlo. Pero no se conversa oficialmente.

¿Qué decisión cree usted que debe tomar el senador Pizarro?

Yo le diría al senador Pizarro que nadie cuestiona su triunfo electoral, pero que a cuestionamientos éticos no puede dar respuestas de carácter reglamentario o judicial. En consecuencia, lo importante, desde mi punto de vista, es que no ejerza la función de presidente en tanto no se aclaren sus vínculos con Soquimich.

A los cuestionamientos a un senador de la Nueva Mayoría, estos días también han aumentado las críticas hacia el ministro Peñailillo. ¿Cómo mira usted el hecho de que en ambos casos han intentado respaldar ante la opinión pública los trabajos hechos, y esas respuestas no sean recibidas como creíbles por parte de la ciudadanía?

La ciudadanía no puede creer en versiones que son tan contradictorias y en las que ha habido pruebas de que las cosas no son como las han dicho ni el senador Pizarro ni el ministro del Interior. La sociedad conformada por los hijos del senador Pizarro dijo en primera instancia que habían prestado asesorías; después dijeron que habían prestado asesorías verbales; después dijeron que esas asesorías verbales habían sido no a Soquimich, sino que al señor Marcelo Rozas; después, la propia empresa Soquimich dice que las asesorías nunca existieron, ni escritas, ni verbales ni al señor Marcelo Rozas. Esas son versiones contradictorias que no se pueden creer.

Respecto a Peñailillo, la verdad es que en los más de 40 años que llevo en política, nunca me había tocado presenciar un espectáculo tan penoso en términos de cuestionamientos éticos a un ministro del Interior.

saffirio 1Más allá del tema de probidad ¿Cuál es su crítica política a Peñailillo?

Los cuestionamientos que se hacen a la gestión del ministro del Interior no sólo tienen que ver con las boletas de la empresa de don Giorgio Martelli, que más que una empresa es una maletín. Sino que también tienen que ver con el conjunto de decisiones adoptadas por el ministro del Interior, siendo vicepresidente de la República, en momentos en que estalla el caso Caval, y no maneja la situación de tal forma de superar esa crisis. Al contrario, a su regreso, sus decisiones inducen o llevan a la presidenta de la República a creer que bastaba un encuentro con la prensa en los patios de La Moneda, responder tres preguntas, y con eso iba a quedar cerrado. Eso ocurrió en febrero y ya estamos en mayo, y todavía el tema está candente.

¿Usted es de la opinión de que debería salir del gabinete?

No, yo no me pronuncio sobre quién debe reemplazarlo. Sí creo que no tiene la credibilidad suficiente para ejercer una jefatura de gabinete. Pero quién lo reemplaza, eso obviamente lo responde la presidenta de la República.

Los resultados de la encuesta Adimark muestran que el ministro Peñailillo era uno de los ministros que encabezaba la caída del gabinete en general, pero también el cuestionamiento sigue creciendo en el Senado, en la Cámara de Diputados y todo esto es empujado por los casos de corrupción. Mirando el panorama en general, ¿cómo ayuda a superar la crisis ver tantas muestras de “fuego amigo”, como se le llama a las críticas públicas que hacen entre miembros de la Nueva Mayoría?

Cuando uno formula críticas a personeros de la Nueva Mayoría, siendo parte de la Nueva Mayoría, no se puede hablar de fuego amigo, porque no es mi amigo quien no tuvo escrúpulos para recibir dineros de una empresa estatal que fue privatizada, que fue adquirida a vil precio, en plena dictadura y por un personaje que fue un gran defensor de las violaciones de los derechos humanos que hubo en Chile. No me pueden pedir lealtad con quienes no tuvieron el menor escrúpulo para incurrir en este tipo de ilícitos, o eventuales ilícitos, y no pensaron en el resto de los miembros de la Nueva Mayoría cuando lo hicieron.

¿No cierra fila ante este tipo de casos?

No, yo cierro filas con la transparencia y la probidad. Ése es mi compromiso con mis electores, con las instituciones y el país.