delegación chilena en la hayaTras el término de los alegatos en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, algunas interrogantes quedaron en el aire. La más importante versa sobre el resultado de la impugnación presentada para evitar que el tribunal discuta el fondo del asunto y que rechace su propia competencia.

Pero otros aspectos quedaron en evidencia, con la presencia en la delegación chilena de parte de los diputados y senadores que conforman las respectivas comisiones de Relaciones Exteriores de ambas cámaras.

Si bien ninguno de ellos tuvo participación directa en los alegatos, su visibilidad fue suficiente para que desde el arco político surgieran críticas y cuestionamientos a la participación de los congresistas, como ocurrió especialmente con los casos de la diputada Andrea Molina (UDI) y del senador Juan Pablo Letelier (PS).

En el primer caso, los dudosos méritos académicos de una parlamentaria, que no cuenta con título profesional, hicieron que cientos de tuiteros se dieran un festín cuestionando su presencia en la CIJ. En el segundo, las críticas se centraron tras circular en redes una imagen en la que el senador dormitaba en los salones del Palacio de la Paz.

Si bien la respuesta a la presencia de ambos parlamentarios, además de otros como los diputados Marco Antonio Núñez y Jorge Tarud, se explica porque todos forman parte de las comisiones de Relaciones Exteriores del Congreso, para algunos la inquietud radica en la real utilidad de su presencia, además de su idoneidad para ser parte de tan sensible institución.

raul-sohrPara el analista internacional Raúl Sohr, sobre dichos cuestionamientos no procede hacer distinciones entre unos y otros parlamentarios, ya que “no se puede señalar que algunos tienen derecho a integrar una comisión y otros no”, y agrega que la conformación pasa por acuerdos entre los partidos políticos, pero que “en definitiva la gente también aprende. Los parlamentarios que ingresan con un conocimiento menor, van adquiriéndolo en el camino”.

Sohr explica que “el rol de los parlamentarios es básicamente dar una señal política, no al otro país, sino para Chile, de demostrar unidad transversal y respaldar al canciller y al Gobierno como política de Estado”, pero agrega que “desde la contribución a los argumentos, es muy poco lo que pueden hacer”.

Para el analista, las declaraciones homogéneas de los parlamentarios y de los miembros de la delegación responde a una “disciplina tras la postura oficial” y asegura que “sería tremendamente disonante que un parlamentario en La Haya diga que los argumentos que se usan no son los justos y que Bolivia tiene algo de razón. Eso sería un escándalo y ese parlamentario estaría caminando hacia su sepultura política”.

Sin embargo, Sohr la resta importancia real a la contribución parlamentaria e indica que “esto tiene mucho de ritual más que de contenido. Francamente no aporta mucho. Eso no convence al otro país y no creo que la Corte sea particularmente sensible a eso. A la Corte le da exactamente lo mismo si hay o no parlamentarios, no tiene idea quiénes son, no les interesa”.

pablo jofreEn tanto, para el periodista y analista internacional, Master en RR.II. de la Universidad Complutense de Madrid, Pablo Jofré Leal, la función parlamentaria sólo pasas por un señal política “de fortaleza y coherenciam pero que no tiene ninguna importancia técnica”.

Según explica, la función en el Congreso hace que los integrantes de ambas comisiones se encarguen de una serie de elementos muy técnicos relacionados con las relaciones exteriores”, pero agrega que “ellos no ven el fondo del tema, que es la competencia que se está discutiendo sobre el Tribunal de La Haya”.

Jofré no escapa de las críticas que se han levantado contra los parlamentarios que componen las comisiones y recuerda el “exabrupto” verbal del diputado Jorge Sabag, presidente de la instancia en la Cámara Baja, que la semana anterior al inicio de los alegatos aseguró que “a Chile le ha ido mejor con las armas que con la diplomacia”.

“Eso no tiene un dejo de verdad, porque a Chile no le ha ido mejor con las armas, le ha ido peor. Eso ha generado separación,desconfianza, sospecha y separarnos de nuestra región americana. No sólo es una falacia desde el punto de vista de la historia, sino que es una estupidez e idiotez desde punto de vista diplomático, sobre todo viniendo de parte del presidente de la Comisión de RR.EE. de la Cámara de Diputados”, indicó.

Jofré se hace eco además de lo cuestionamientos hacia otros diputado que hacen noticia por sus agresivas declaraciones, como el caso de Jorge Tarud. Si bien reconoce méritos para que el parlamentario del PPD sea parte de la comisión porque “ha sido embajador, diplomático y diputado, y algo sabe de política internacional”, afirma que “causa algo de desconcierto que una persona que sabe de estas situaciones, y que sabe cómo se deben enfrentar los conflictos diplomáticos, emita declaraciones que muestran más agresividad que cercanía”.

Para Jofré, ese tipo de declaraciones forma parte del “folclore” del parlamento en Chile y achaca el bajo nivel de algunas declaraciones a “la búsqueda de votos, creyendo que mientras más chovinista o nacionalistas se muestran, van a obtener un apoyo mayor”.

“Los diputados, con escasas excepciones, en general tienen un discurso bastante poco amigable con nuestros vecinos, y se han sumado al coro del tema de soberanía, de que Chile no entregará territorio, y que los tratados son inviolables. Ese coro es mucho más para el votante que un argumento racional”, reflexiona el escritor y académico de la Universidad de Chile.

Jofre alude también a la falta de preparación académica que muestran otros de los integrantes de las comisiones, que “son absolutamente ignorantes de temas internacionales y están ahí por una cuestión de cupos, entre los que podríamos nombrar a la señora Marcela Sabat, la señora Andrea Molina, al señor José Manuel Edwards, que poco tiene que ver (con el tema) y que cuando se escuchan sus opiniones en general dejan mucho que desear, tanto desde la agudeza como desde la necesaria inteligencia que requieren las relaciones internacionales”.