natalia-compagnonUn nuevo dolor de cabeza se ganó Natalia Compagon, protagonista del escándalo Caval con su esposo, hijo de la Presidenta Bachelet, luego de que se comprobara la falsedad de una declaración que hizo a La Tercera en 2013.

“Es algo muy privado, sensible y por respeto a muchas personas prefiero no tocar ese tema”, dijo el 7 de abril de 2013 al mencionado medio, en referencia a la muerte de su abuelo materno, Hernán Soto Soto, para luego añadir que desapareció el 22 de septiembre de 1973 “desde el patio de su casa, nunca participó en política. Hoy, su nombre figura en la lista de detenidos desaparecidos del Informe Rettig”.

Según reveló El Mostrador, sin embargo, la declaración de Compagnon es falsa. Ya en 1991, luego de una gestión solicitada por la jueza Dobra Lusic, se comprobó que Soto Soto en realidad había muerto el 23 de diciembre del ’73 atropellado por un tren en San Bernardo.

La información figura en la investigación de los periodistas John Dinges y Pascale Bonnefoy, “Registro Civil: Identidades Cruzadas, cuerpos sin nombre”, a la que es posible acceder gugleando. En ella se relata que de 22 cuerpos de NN identificados por el Registro Civil en 1991 por solicitud de la jueza Dobra Lusic “sólo Hernán Soto no era ejecutado político; murió en un accidente de tránsito”.

La madre de Compagon, Margarita Soto Acevedo, había declarado en 1990 ante la Comisión Rettig sobre la desaparición de su padre desde 1973, año en que la familia puso una denuncia por presunta desgracia ante el Cuarto Juzgado del Crimen de San Miguel. Desde entonces, el nombre de Hernán Soto figuró en el Informe Rettig como uno más de los casos “sin convicción”, es decir, aquellos que no podían probarse como resultado de la represión de agentes del Estado.

Al año siguiente la jueza Dobra Lusic, a cargo del caso de la desaparición de Domingo Blanco, integrante del Grupo de Amigos del Presidente Allende (GAP), ordenó al Servicio Médico Legal peritajes para determinar las identidades de los NN inscritos en la morgue entre el 19 de septiembre de 1973 y 1991.

El cuerpo de Hernán Soto fue uno de los peritados y, de acuerdo al acta del  Registro Civil, se indica que falleció en el kilómetro 22 de la línea férrea de San Bernardo, a causa de “múltiples lesiones esqueléticas y viscerales”.