cajero sin dinero

La huelga a nivel nacional que están desarrollando los trabajadores de Prosegur y Brinks ha puesto en evidencia la alta concentración de mercado que ambas empresas detentan. Según datos de 2005, ambas empresas representaban en ese entonces el 90% del mercado, de acuerdo a un estudio elaborado por Leemira Consultores-Grupo Pals. Actualmente, no existen datos oficiales al respecto, pero sus propios trabajadores afirman que las multinacionales cubren el 80%.

A la fecha, más de 1200 trabajadores del sector se mantienen en huelga, según datos oficiales de la Dirección del Trabajo. Si bien la mayoría inició la paralización el pasado 8 de mayo, el resto se sumó a los pocos días, y el conflicto ya se extiende por más de una semana.

Dicha situación comenzó a hacerse notoria en algunas comunas donde existen pocos dispensadores con dinero en efectivo, y también en las sucursales bancarias encargadas de realizar los pagos de pensiones del IPS (ex INP), específicamente a los beneficiados de la Caja de Compensación Los Héroes.

Dado que no se están realizando las labores de traslado de dineros entre sucursales, así como tampoco se surten varios cajeros con dinero en efectivo, el problema de liquidez que algunos ciudadanos están sufriendo tiene como origen el conflicto entre las dos empresas más grandes del rubro y sus trabajares.

Cabe recordar que los mismos trabajadores alertaron días antes que esta situación se podía producir en caso de tener que paralizar sus funciones.

Imagen: Sindical.cl

Imagen: Sindical.cl

Hugo Muñoz, presidente del Sindicato N°1 de Prosegur aseguró que como trabajadores “de verdad los lamentamos harto, y se lo hicimos ver a la empresa desde un principio”, y asegura que la empresa nunca tuvo en consideración dicha advertencia.

El dirigente sindical afirma que Prosegur envió un comunicado en el que aseguraba que se venían preparando para enfrentar  el problema hace meses. “La empresa sabía hace tres meses atrás que sus trabajadores se iban a ir a huelga. Hoy día son las empresas las que nos tienen en la calle, y no se nos puede culpar sólo a nosotros por el no pago de pensiones”.

Muñoz explicó que la movilización que desarrollan mantiene el carácter de indefinida, porque “no hemos tenido ninguna conversación con la empresa” y agregó que desde la Dirección del Trabajo ya se han hecho contactos para explorar la posibilidad de acuerdos.  “Nos llamaron ayer para saber si estábamos llanos a tener una conversación con la empresa, y nuestra respuesta es obviamente que sí, porque siempre lo hemos estado”.

Los trabajadores en huelga de Prosegur representan cerca del 60% de los asalariados movilizados y su demanda versa sobre conseguir un “reajuste real, porque la empresa nos da sólo el del IPC”.

Muñoz criticó además algunas de las prácticas que emprende la empresa de origen español con sus trabajadores en Chile.

“Como es una empresa trasnacional y su base está en España, le estamos solicitando que así como cuando nuestros gerentes viajan a España y vuelven con requisitos y restricciones que tenemos que cumplir, queremos que lleguen con una homologación de renta”.

El dirigente aseguró que Prosegur “ha reconocido que Sudamérica es el pilar de utilidades que tiene la empresa, y eso es a costa de rentas malas, de condiciones deplorables. Eso es lo que queremos revertir hoy”, argumentó.

Sobre la concentración de mercado en el sector, Muñoz afirmó que el rubro “es muy lucrativo, y esas utilidades que se generan, no queremos que se vaya en un 100% a España”.

Imagen: Twitter @21Davico

Imagen: Twitter @21Davico

Por su parte, Roberto Leiva del Sindicato de Brinks, explicó que aún no existen acercamientos con la empresa y que el carácter indefinido de la movilización se mantiene precisamente ante la falta de conversaciones con sus empleadores.

“Nosotros ya tenemos el reajuste amarrado al IPC, eso ya está, pero queremos que ahora sea sobre esa barrera. Esta movilización es de carácter indefinido porque no hemos tenido conversaciones, y no sabemos cuándo pueda terminar, pero mínimo serán 30 días”, explicó Leiva.

El dirigente afirmó que tanto Brinks como Prosegur “somos de las empresas más grandes, y cubrimos casi la totalidad del mercado” y agregó que las millonarias ganancias que obtienen ambas empresas se basa en malas remuneraciones en Latinoamérica. “Ellos vienen, incrementan sus ingresos con mano de obra barata para tener mayor rentabilidad”, indicó

Sobre las complicaciones que la movilización ha generado en el pago de pensiones, Leiva afirmó: “Lamentamos mucho que esto repercuta en la sociedad. Ayer en las noticias mostraban a viejitos con muletas cobrando sus pensiones y no se las pagaron. Esas cosas a uno le duelen mucho porque también somos trabajadores y ellos están en la parte más vulnerable”, explicó.

El presidente del sindicato concluyó afirmando que “la opinión pública debe saber que nosotros no buscamos esto, las empresas nos obligaron prácticamente al negarse a escuchar nuestros petitorios. La exclusiva responsabilidad de que eso esté pasando es de los empresarios, no de los trabajadores”, señaló.

luis-mesinaEn tanto, el presidente de la Confederación de Sindicatos Bancarios, Luis Mesina, analizó la situación de concentración de mercado y advirtió que dicha situación se repite en otros sectores de la economía.

“Esta es la expresión más evidente de que en Chile no sólo se concentran las empresas en áreas que para la generalidad de la población eran importantes, sino que la concentración abarca prácticamente todos los ámbitos de la economía. Ya no queda ningún sector donde los grandes grupos económicos o las trasnacionales no haya echado el ojo como se dice”, reflexionó.

Para Mesina, la alta rentabilidad que obtienen las empresas del rubro se explica por dos factores: la disminución del valor de la fuerza de trabajo y por la destrucción de puestos de trabajos que la proliferación de cajeros automáticos provocó.

“La gente olvida que los cajeros automáticos hace 30 años no existían en este país y se empezaron a multiplicar en los 90, porque la banca se dio cuenta que con esto disminuía costos”, retrucó.

“Este problema no es casual, porque en todos los sectores económicos las grandes empresas se concentran. Brinks y Prosegur concentran la mayor parte del mercado, y como buenas empresas internacionales, en el caso de Prosegur tienen condenas internacionales por violar sistemáticamente los derechos fundamentales de las personas”, concluyó Mesina.