marcha

Hace unos días fue el mayor de los Zaldívar el que advertía sobre  una especie de miedo “a la muchedumbre”. En otro momento el señor Escalona dejó entrever que una Asamblea Constituyente se parecía a un fumadero de opio.

Una muchedumbre de opiómanos avanzando como zombies bailando al son de M. Jackson se acercan al palacio que tanto les gusta?

Algo en cercanía dice el señor Allamand sobre lo inconveniente de que pueda ser una Asamblea Constituyente. Los tres dinosaurios chilensis hoy son una minoría.

Los empresarios advirtiendo inmediatamente sobre que los inversionistas ya estaban pensando en no invertir en Chile por el acabo de mundo, por el roterío moreno que sigue desfilando por las grandes alamedas.

Y Chao Binominal de las boletas ideológicamente falsas. A las afueras de los pollos coludidos. Al margen de las farmacias coludidas que les venden las drogas del andaré fachile. En cercanía de Penta, Soquimich y Caval. Nunca + saturar nuestras ciudades con los rostros sonrientes del despilfarro y el acuerdo bajo la mesa del sueldo mínimo.

Las muchedumbres que cada día se agolpan en los buses de ida y vuelta hacia sus trabajos. Las muchedumbres hermosas y morenas buscando algo en Franklin donde vive parte de la memoria mapochina.

Claramente el archipiélago de minorías que constituye la república mestiza de Chile, debe afinar los lápices y ponerse a bocetar el libro llamado “Constitución”. Partiendo por el reconocimiento de Mapuches, Aymaras, Rapanuis, Diaguitas, Atacameños. El oleaje de las llenas alamedas del 2011 y las de este año y el destape de las alcantarillas y los baños de la patria, nos tiene afinando rumbo al archipiélago mestizo llamado Chile.