salvador allende intimoUna cálida acogida tuvo en el Festival de Cannes el documental Allende, mi abuelo Allende de Marcia Tambutti. El trabajo fue estrenado este domingo a sala llena, demostrando el interés que la figura del ex presidente Salvador Allende genera en Europa.

El documental, que no destaca por innovaciones formales, es narrado en su totalidad por Tambutti, hija de Isabel Allende. La nieta del ex presidente emprendió un trabajo de investigación en la intimidad de su familia, entrevistado a su madre, a su prima Maya, a su primo Alejandro y a su abuela Hortensia Bussi, entre otros.

Durante casi la mitad del filme, Marcia Tambutti conversa con su prima Maya Fernández, mientras miran una foto en la que ambas aparecen en brazos del ex presidente y se preguntan por su parecido físico con su abuelo. Esta conversación, telón de fondo de la narración, ilustra el carácter íntimo del documental, uno que bucea no en la dimensión política de Salvador Allende sino en su dimensión humana.

Según relata La Tercera, el relato está cruzado por la dificultad de los familiares de Allende para responder las indagaciones de Tambutti. Respuestas del tipo “ya terminamos, ya”, “cuánto falta para que esto acabe”, “no quiero hablar de eso” abundan en las conversaciones con su madre, su tía Carmen Paz y, sobre todo, con su abuela Hortensia Bussi.

Uno de los aspectos de la vida íntima de Allende develados por el documental es que el ex presidente no consideraba a su esposa una interlocutora política válida. La “Tencha”, además, habla por primera vez en público de las infidelidades de su marido. “Le encantaba flirtear”, comenta. “¡Usted era celosa?”, le pregunta su nieta. “No sacaba nada con ser celosa, pues todo el tiempo me engañaba. Sin embargo, nunca me quise presentar como víctima… Me costó vivir así… He sufrido mucho”, responde.

En el documental la nieta de Allende visita la casa de El Cañaveral, donde vivía la secretaria personal del ex presidente, Payita Contreras, residencia que en la práctica funcionó como segundo hogar del líder de la UP.

Pero el tema de mayor sensibilidad en el filme es el relativo a la muerte de Beatriz Allende, la “Tati”, la hija más cercana al ex mandatario. Beatriz se refugió en Cuba tras el Golpe, pero no pudo soportar el exilio y la muerte de su padre, suicidándose en octubre de 1977 en la isla. “Ella era una figura pública y, si eres revolucionario en Cuba, no tienes derecho a deprimirte. Fueron muy pocos los que allá se dieron cuenta de eso. Creo que si se hubiera ido a México en vez de Cuba, no se habría suicidado”, admite en el documental su hijo Alejandro Fernández Allende.

Allende, mi abuelo Allende contiene diversas imágenes de la vida del ex mandatario: navegando un velero en Algarrobo, actuando en una presentación teatral, bromeando con su esposa. Así, Marcia Tambutti rescata una muy poco indagada dimensión de Salvador Allende, llena de material inédito y complementario al conocido sobre su impronta política.