Villa FreiPor unanimidad el Consejo de Monumentos Nacionales aprobó declarar a la Villa Presidente Frei, (Ñuñoa) como Zona Típica, lo que representa un paso fundamental para reconocer sus valores arquitectónicos, sociales y urbanos, con el fin de poner en valor este emblemático conjunto y protegerlo frente al avance de la especulación inmobiliaria debido principalmente al auge que está teniendo la comuna.

La Villa es un conjunto residencial de 50 hectáreas que se construyó entre 1965 y 1969 y que cuenta con 1918 viviendas -bloques, casas y departamentos-, un parque de dos hectáreas y tres puentes peatonales, además de colegios e iglesias, que la convierten en una “pequeña ciudad”. Fue inaugurado el 27 de Junio de 1968, por el entonces presidente de Chile Don Eduardo Frei Montalva.

“La Villa Frei representa un testimonio del Chile en que se construyeron micro ciudades para las familias, con viviendas de gran calidad, extensas áreas verdes y equipamientos de barrio, reflejando cómo las políticas públicas de vivienda asumen un sentido integral de protección social y de búsqueda de un bienestar colectivo de sus habitantes”, sostuvo Rodrigo Gertosio, arquitecto responsable del Proyecto Elaboración Expediente para la Declaratoria de Zona Típica.

El particular diseño fue obra de los arquitectos Diego Balmaceda, Jaime Larraín y Osvaldo Larraín, quienes ganaron un concurso organizado por la Caja de Empleados Particulares (EMPART). Representa un claro exponente de Arquitectura Moderna y es un hito de referencia obligado cuando se habla de patrimonio moderno, situándose como uno de los casos significativos de la historia del Urbanismo de Chile.

Se destaca por su diseño urbano, donde los edificios y bloques son piezas escultóricas que se ubican dentro de un gran parque abierto, donde el habitante y sus familias viven dentro de una composición urbana que valoriza la escala humana, el espacio público y un tipo de equipamiento que satisface las necesidades cotidianas de sus habitantes como colegios, iglesias, comercio, etc.

El único paso faltante es la firma del ministro de Educación para que sea oficial la declaratoria.