bachelet 21 de mayoPoniéndose el parche antes de la herida, la Presidenta Bachelet inició los anuncios políticos de su discurso del 21 de mayo con la advertencia de que “hemos tenido que enfrentar numerosas contingencias y situaciones excepcionales”, hechos que han situado el principal desafío de su gobierno, dijo, “en el corazón de nuestro sistema democrático: se ha debilitado la credibilidad en la actividad política y se ha debilitado también la de los negocios”.

A continuación, la mandataria habló de “restaurar la confianza”, señalando los avances en materia de reformas políticas durante su gobierno. En 2017, señaló, los chilenos residentes en el extranjero podrán votar en elecciones presidenciales y se estrenará el nuevo sistema electoral. También destacó la entrada en vigencia de la ley que regula el lobby, la tramitación de la ley que regula el financiamiento de la política, “eliminando las contribuciones de las empresas y limitando el aporte reservado”, y la que otorga autonomía al Servel.

Bachelet afirmó que sus energías están puestas en la agenda de probidad y transparencia derivada del trabajo de la Comisión Engel. Prometió el envío de nuevos proyectos en la materia, la introducción de un programa de educación cívica en el sistema escolar y la creación de la institución del “defensor ciudadano”.

Sin embargo, la atención estaba puesta en si aclararía o no la naturaleza del proceso constituyente anunciado para septiembre de este año y los procedimientos para concretarlo. Al respecto, Bachelet no arrojó nuevas luces, indicando que la nueva Constitución emanará de un mecanismo constituyente “que garantice un equilibrio entre una participación ciudadana realmente incidente con un momento institucional legítimo y confiable”.

Estas características ya habían sido incluidas en anteriores declaraciones sobre la cuestión constitucional. Lo nuevo vino del llamado de Bachelet a que el proceso constituyente “debe ocurrir en el contexto de un acuerdo político amplio, transparente y de cara al país, que sostenga este proceso”.

La decisión de Bachelet de no precisar el proceso constituyente permitió la rápida propagación de múltiples interpretaciones sobre el sentido de sus palabras. De esta forma, mientras para dirigentes partidistas de la Nueva Mayoría como Osvaldo Andrade (PS) y Jaime Quintana (PPD) los dichos de Bachelet fueron consistentes con su decisión de definir en septiembre el mecanismo de cambio constitucional, la diputada Karol Cariola (PC) afirmó a través de su cuenta de Twitter que “la Presidenta deja la puerta abierta a la Asamblea Constituyente”.