Flavia LiberonaEl discurso del 21 de mayo de la presidenta de la república, no tuvo novedades en temáticas ambientales. Pero esto no es nada nuevo, la tradición nos señala que los presidentes destinan muy poco espacio a temas que tienen componentes ambientales. Por ello, año a año al escuchar las palabras del gobernante de turno, se repite la misma reflexión ¡ojala algún día comprendan la importancia que tiene el medio ambiente en nuestras vidas!

Si bien la esperanza es lo último que se pierde, en este caso, esta no era muy grande, pues no había mucho que mostrar ni anunciar. Por una parte, está lo comprometido en el programa de gobierno y por otra la realidad del día a día.  En lo que dice relación con los compromisos asumidos, la presidenta hizo referencia a proyecto de Ley que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas y el Proyecto de Ley sobre Protección de Glaciares, ambos se encuentran actualmente en el Parlamento en primer trámite legislativo y el contenido de los mismos deja mucho que desear. Por una parte el proyecto de Ley que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, se encuentra en el Senado. El texto fue presentado por el Ejecutivo en junio de 2014 y genero numerosas críticas de las organizaciones dedicadas a la conservación. Por ello, tras un periodo de audiencias, se conformó una Comisión Asesora integrada por académicos, organizaciones y equipos técnicos, cuyo trabajo concluyó a fines de 2014. Luego de esto y tras la firma de un protocolo se aprobó la idea de legislar y se abrió plazo para indicaciones. El primer plazo para estas indicaciones fue de 60 días y culminó el 4 de mayo de 2015, se recibieron del orden de 1200 indicaciones de los senadores, sin embargo el gobierno no ingresó indicaciones,  es más el Ejecutivo solicitó un segundo plazo para indicaciones, el cual concluye el 25 de mayo. Por ahora no se puede decir mucho más, pues sin conocer las modificaciones al texto original que presente el Ejecutivo, no se puede saber si éste realmente apunta a las necesidades del país y los compromisos suscritos en materia internacional.

En cuanto al proyecto de Ley sobre  Protección de Glaciares que la presidenta anuncio el 21 de mayo de 2014, el texto del Ejecutivo recién ingreso a la Cámara de Diputados el 30 de marzo de 2015, siendo esta una indicación sustitutiva a la moción presentada por un conjunto de diputados. Respecto a  este proyecto la situación no es mucho mejor, el contenido de la iniciativa de gobierno deja mucho que desear, pues no ofrece protección efectiva de los glaciares de Chile. En realidad la propuesta del gobierno en la práctica no avanza  respecto de la situación actual, pues los únicos glaciares que quedan protegidos a priori son los que se encuentran en Parques Nacionales. Pero sin duda la voluntad del Ejecutivo para proteger los glaciares queda de manifiesto en el presupuesto asignado al mismo, este es de 400 millones de pesos anuales.

En otro ámbito la presidenta se refirió a la contaminación que afecta al país, si bien pareciera haber un avance en la  implementación de Planes de Descontaminación Atmosférica, que beneficien a las comunas de Andacollo, Temuco y Padre las Casas,  los cuales ya están aprobados y  la elaboración de otros para las comunas de  Osorno, Talca y Maule, Chillán y Chillán Viejo, y Coyhaique. Estos anuncios pueden verse bastante disminuidos si se considera que desde fines de 2013, Chile no cuenta con la norma anual del MP10.

Esto se debe a que producto de la actualización de la norma de material particulado 10, a fines del gobierno de Sebastian Piñera, se promulgó el D.S. N° 20 donde se derogó la norma anual, quedando sólo vigente la norma diaria. Esta situación fue denunciada ante la Contraloria y Tribunales Ambientales por organizaciones locales y municipios, producto de lo cual en ambas instancias se ordenó la reposición de la norma, situación que no ha ocurrido. Es más tras el fallo del Tribunal Ambiental que le ordenó al Ministerio de Medio Ambiente reponer la norma antigua de MP 10 anual y rápidamente iniciar un nuevo proceso de revisión y dictación de norma, la sentencia no se acató. Es más, el Ejecutivo representado por el Consejo de Defensa del Estado decidió llevar el caso a la Corte Suprema a través de un recurso de casación, el cual está pendiente de alegatos y fallo.

Otro de los temas abordado por la presidenta en su discurso fue en el ámbito de energía, donde se hicieron anuncios interesantes, particularmente  para las comunas que concentran  proyectos de generación eléctrica. La mandataria señalo “Y en junio próximo, enviaremos un proyecto de ley para incorporar un reconocimiento a todas las comunas que aportan de manera relevante a la generación de energía de la que nos beneficiamos todos los chilenos y chilenas. ¿Qué quiere decir esto? Que comunas donde hay generación eléctrica como Tocopilla, Mejillones, Alto Biobío, Huasco, Quillota, Puchuncaví, Colbún, San Clemente, Coronel, Santa Bárbara y Antuco, entre otras, tendrán una baja importante en las cuentas de la luz para las familias y las empresas de menor tamaño”. Esta ha sido una  de las numerosas demandas de los Municipios de Zonas de Sacrificio. Sin duda este será un beneficio para los habitantes de esta zonas, pero claramente no es suficiente, esto debió de estar acompañado de otras medidas como  por ejemplo mayores fiscalizaciones a las emisiones de contaminantes, la implementación de estaciones de monitoreo, y lo que es más relevante aún, el congelamiento del parque termoeléctrico para las zonas saturadas y latentes por algún contaminante.

Si se puede concluir algo de los anuncios de la presidenta, es que le faltó contundencia a sus anuncios, Chile sigue estando al debe en materia ambiental, pues nada se dijo de Cambio Climático, Reforma al Código de Aguas, creación del Servicio Forestal, pero por sobre todo no se anunció nada sobre el eje central del programa de gobierno, la equidad ambiental.

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*Directora Fundación Terram