Elecciones-Ada-ColauUn nuevo mapa político comienza a configurarse en España luego de las elecciones municipales y autonómicas celebradas este domingo. Sus resultados dejaron a las plataformas ciudadanas de izquierda a la cabeza de los municipios de Madrid y Barcelona, las dos ciudades más importantes del país, y al Partido Popular (PP) protagonizando un descalabro electoral y político sin precedentes.

Si bien el PP y el Partido Socialista (PSOE) siguen siendo las fuerzas más votadas en España, con el 27% y el 25% de los votos respectivamente, ya no se repartirán el país a medias.

El PP perdió 2,4 millones de votos, 10 puntos respecto de la misma elección anterior y casi todas las mayorías absolutas que ostentaba en comunidades autónomas y grandes ciudades. Con ello perdió a muchos de sus dirigentes más destacados, como a la secretaria general del partido María Dolores de Cospedal y la ex alcaldesa de Madrid y veterana dirigenta popular, Esperanza Aguirre.

El PSOE, en tanto, logró contener la caída que venía protagonizando desde las elecciones europeas, cayendo 2 puntos respecto de sus resultados en 2011, menos de lo proyectado por sus adversarios y sus propios dirigentes. Para mantener sus posiciones de poder, sin embargo, los socialistas tendrán que pactar con las nuevas agrupaciones de la izquierda anti-austeridad y reinventarse, rumbo que su secretario general Pedro Sánchez ya se ha encargado de reconocer: “Vamos a articular gobiernos de izquierdas”.

Los dos resultados más significativos por la tendencia que anuncian son el triunfo de Ada Colau en Barcelona, dirigenta de la alianza Barcelona en Comú, y Manuela Carmena en Madrid, de la coalición Ahora Madrid, ambas dirigentas de plataformas de la nueva izquierda que emerge en España dirigida principalmente por Podemos.

Colau, que asumirá como alcaldesa de Barcelona, fue una destacada activista del 15M, el movimiento de los “indignados” y tuvo entre sus principales preocupaciones la lucha contra los desahucios y la carestía de la vivienda. La jurista de izquierda Carmena, en tanto, encabezó una lista que si bien no se hizo con la mayoría, todavía en manos del PP, estaría pactando con el PSOE, para en conjunto conquistar la mayoría absoluta y superar al pacto PP-Ciudadanos.

Del lado de los perdedores, al descalabro del PP se suma el de Izquierda Unida, el pacto configurado al alero del Partido Comunista, y UPyD, agrupación de centro-derecha desplazada por Ciudadanos, formación de derecha liberal que irrumpe como fórmula de renovación en la derecha española.

IU participó, como fuerza subordinada en los éxitos de las listas de confluencia con la nueva izquierda fuera de Madrid, pero fracasó allí dónde compitió sola, como en Madrid, en cuyo gobierno quedó sin representación, bajando de seis concejales y trece diputados a cero.

Al término de la jornada, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, afirmó que “empieza a escribirse en España el fin del bipartidismo”, pero reconoció que “nos hubiera gustado que el desgaste de los partidos viejos fuera más rápido”. “Pensamos que esta primavera de cambio es irreversible y que nos llevará a ganar en noviembre las elecciones al PP”, añadió, adelantando el que será el énfasis de Podemos de cara a las elecciones parlamentarias: disputar las bases del PSOE polarizando con la derecha.