avilésEl Sargento segundo Manuel Noya, dado de baja por la grave agresión que recibió Rodrigo Avilés el 21 de mayo pasado, se defendió tras salir de las filas de la institución policial y explicó su versión de los hechos.

El ex efectivo de Fuerzas Especiales explicó que primero se hicieron descargas de agua sobre el grupo donde estaba Rodrigo, “porque ese era el grupo que había que disuadir”.

Noya asegura que tras disparar el pistón hacia el grupo, no alcanzó a ver a Rodrigo. “No vi a Rodrigo, yo lo vi en el suelo (…) por eso te digo, no lo vi”, y agregó en un tono hipotético que “insisto, veo a Rodrigo que le pego, yo me bajo y lo atiendo”, explicó.

Según Noya, “nosotros dimos cuenta inmediatamente que había una persona que estaba siendo pisoteada por la muchedumbre”, y que tras ello llegó al lugar el capitán a cargo de la zona.

El ex efectivo, que cuenta con 14 años de experiencia, relató a T13 que “fue tan rápido y (había) mucha bruma de agua. Si la gente se habría dado cuenta de eso, del chorro de agua impactando a Rodrigo, la gente me rodea y me empieza a golpear la puerta, (me gritan) asesino, lo mataste. Nadie se dio cuenta”, aseguró Noya.

Según explicó, sólo se enteró de la gravedad del estudiante de Letras de la UC cuando ya había retornado a la capital.

Noya afirmó que antes de atacar al grupo de Rodrigo, habían “empezado a tirar agua de antes” a modo de advertencia, asegurando que hizo uso de dos tipo de maniobras: “barrido y abanico, en el protocolo. (Ambos) están en el protocolo”, argumentó.

Consultado por la evidencia que demuestra que disparó el chorro de agua directo hacia Rodrigo, Noya se escudó arguyendo que “hay que estar ahí” para entender lo que pasó. El funcionario dado da baja dijo que cooperará con la investigación y se desmarcó de la elaboración del pre informe de Carabineros que achacó la caída de Avilés “por las condiciones existentes en el terreno”.

Noya tiene basta experiencia como efectivo de FF.EE. Durante 2012 resultó lesionado cuando fue trasladado hasta Coyhaique en medio de las protestas que vivió la región de Aysén a durante los primeros meses del año mencionado.

Finalmente, envió un mensaje a la familia del estudiante agredido y dijo que le gustaría reunirse con Félix Avilés, el padre de Rodrigo, para “pedirle disculpas, todas las disculpas del mundo por lo que está sucediendo”. “Aquí no hay intencionalidad, y yo no salgo a la calle a matar a alguien”, concluyó.