blatterA pocos días de la reciente elección del presidente de la FIFA -donde Joseph Blatter venció a Ali bin Hyssein con 133 versus 73 votos, lo que ocasionó la renuncia del príncipe jordano en segunda vuelta- nadie podría imaginar que el histórico portavoz del organismo dejaría su cargo.

A sólo horas de iniciado su quinto mandato, Joseph Blatter decidió renunciar. Las presiones y cuestionamientos desde diversos frentes, a causa de los múltiples casos de corrupción al interior de la FIFA, terminaron por opacar su futuro al mando de una de las instituciones más importantes y poderosas del mundo.

En una esperada conferencia de prensa, el mismo Blatter se encargó de dar a conocer la noticia ante el mundo. “A mí me interesan mucho los intereses de la FIFA y por eso he tomado esta decisión. Quisiera agradecer a todos aquellos que siempre me han apoyado de manera leal y constructiva como presidente y que han hecho tanto para el fútbol”, manifestó.

De cara ante los periodistas, Blatter no aceptó preguntas y recalcó que la FIFA necesita una profunda reestructuración.

“Habrá un congreso extraordinario que elegirá a mi sucesor, con el tiempo suficiente para que los candidatos deseosos de presentarse puedan hacer sus campañas. Yo no seré candidato“, puntualizó.

El escándalo de la FIFA y la detención de varios de sus dirigentes ha capturado, durante los últimos días, la atención de todo el mundo. Lavado de dinero, soborno y fraude electrónico son algunos de los delitos que se investigan a petición de la justicia de Estados Unidos.

Hace pocas horas, hasta David Cameron, el primer ministro británico, había pedido la salida de Blatter. Además, el inglés David Gill, elegido por la UEFA para la vicepresidencia de la FIFA, rechazó asumir su función tras la reelección del suizo, tal como anunció en un comunicado.

Sin embargo, las verdaderas razones de Blatter para dejar su cargo más bien podrían tener relación con los últimos hallazgos de la justicia norteamericana. Según las autoridades federales del país, Jérôme Valcke, secretario general de la institución y mano derecha de Blatter, fue responsable de una transferencia de 10 millones de dólares -en 2008- desde las cuentas de la FIFA hacia otra cuenta controlada por Jack Warner, otro alto dirigente.

Así, las sospechas se acercaban al fin a Blatter, ya que fue el suizo quien elegió a Valckle como secretario general de la FIFA durante 2006. Dicha transferencia se habría realizado para asegurar a Sudáfrica como sede de la Copa del Mundo 2010. En las próximas semanas, el suizo tendrá que dar su testimonio.