PROTESTAEl resistido proyecto que busca darle carácter “urbano” al tramo de la Ruta 5 entre Américo Vespucio y Lampa, en el sector norte de la provincia de Santiago, ha hecho escasa noticia hasta el momento. A nivel masivo, la mayoría de los capitalinos se enteró por las primeras protestas que realizaron la mañana del 14 de abril pasado.

El reclamo los llevó a salir a cortar la ruta, única vía que los conecta con Santiago, la noche del 20 de mayo, generando la intervención de Carabineros.

La molestia surge ante la aprobación del proyecto busca instalar cuatro pórticos correspondientes a autopistas urbanas en el tramo mencionado, el que, según la concesión, puede llegar a significar el cobro de entre $50 a $100 pesos por kilómetro recorrido, en un trayecto que cuenta con 15 kilómetros de distancia, aumentando en hasta $3.000 pesos más los viajes que los vecinos de las comunas de Lampa,  Til Til y Colina, comunas que incluso no cuentan con la cobertura del Transantiago.

A la exclusión en el transporte público, también suman la falta de urbanización y situación de vulnerabilidad social que enfrentan. Un sólo dato sirve para graficar dicha situación: Lampa se ubica segunda en el ránking de comunas con mayor prioridad social según un informe elaborado por el Ministerio de Desarrollo Social en 2014.

Por ello, ante la falta absoluta de certezas sobre los beneficios que el proyecto pudiera tener para ellos, los vecinos buscan detenerlo, mediante la organización de cerca de 70 dirigentes sociales.

No Al Tag lo reúne, e Iván López es uno de sus voceros. En diálogo con El Desconcierto, calificó como “un chiste cruel” la situación que los afecta. El dirigente achaca la responsabilidad de las particulares circunstancias que están viviendo a que “la ley de concesiones permite tantos abusos de parte del privado”, pero advierte que “nosotros no nos vamos a quedar tranquilos y vamos a dar la pelea hasta que esto se revierta”.

“En realidad es un chiste cruel”, afirma, remarcando el alto nivel de vulnerabilidad que muestra la comuna. “En Lampa hay un solo semáforo Todavía es un pueblo chico”, defiende.

Uno de los principales que perjudicará los traslados de los vecinos de los comuna será el traslado en bus. Actualmente, los buses transitan a máximo 90 kilómetros en el tramo que, una vez construido el proyecto, deberá transitar por caleteras de 15 kilómetros, con 21 pares de paraderos de microbuses.

“Si la locomoción deberá transitar gran porcentaje del trayecto por las caleteras y sumado a que los tacos provocados en los empalmes de Américo Vespucio y General Velasquez , ¿cómo nos van a garantizar que los tiempos de viaje serán iguales o inferiores a lo que nos demoramos actualmente?” cuestiona López.

El dirigente asegura que lograron instalar una mesa negociadora con el Ministerio de Obras Públicas, instancia que durará 90 días. “Lo curioso es que las obras igual comenzarán a 30 días de la organización de la mesa de trabajo, o sea las obras comenzarán durante la mesa de trabajo y eso no es correcto, es garantía para la concesionaria, pero para los ciudadanos nada”, reclama López.

La otra comuna afectada es Til Til, que presenta elevados niveles de aislamiento en cuanto a conectividad. El mismo ránking sobre comunas vulnerable la ubica en el puesto N°10 y hasta terreno de esa localidad van a parar millones de toneladas de basura, además de cárceles construidas y depósitos de relaves mineros.

Por su parte, Colina, algo mejor valorada que las anteriores por el mencionado ránking (N°33), es una de las comunas afectadas por dificultades en el traslado, donde sus vecinos compran autos para hacer más eficientes sus transportes. Dichas personas también deberán adaptarse al cobro de hasta 3 mil pesos diarios por sólo ir y volver de sus trabajos.

La reacción de los vecinos

LAMPACuando se dieron cuenta que el proyecto ya había sido aprobado de manera irreversible, decidieron organizarse. “Generamos un espacio común donde reunimos a unos 70 dirigentes sociales, y creamos el movimiento No Al TAG. Después de eso la alcaldesa dijo que nos daba el apoyo y que había sido un abuso todo esto”, explicó.

Con la creación posterior de una mesa de diálogo, las partes se encuentran trabajando para alcanzar acuerdos. Sin embargo, los cobros llegaría de todas maneras para los habitantes de las comunas afectadas. “Nuestra postura es no a los cobros, y si no tenemos acuerdo en eso, la mesa se puede romper”, advirtió López.

El vocero del movimiento explica que el impacto social del proyecto no se tuvo en cuenta, ya el encarecimiento de la vida será considerable para las comunas afectadas. “Nosotros le pedimos  al coordinador de concesiones del MOP, más el Seremi de Transportes, que nos expliquen cuáles son supuestamente las ventajas del proyecto, qué ganamos nosotros con esto, y no han sido capaces de explicar ni con matemáticas ni con nada”, aseguró.

“Esto tiene más color de negocio que de una obra de beneficio social o interés público”, afirmó categórico.

López afirma que además la locomoción que actualmente transita por la ruta 5 a 90 km/h,deberá hacerlo en caleteras donde la velocidad máxima será sólo de 60km/h. Eso, sumado a la congestión vehicular que se genera en los empalmes con Américo Vespucio y General Velásquez, según López, generarán que “lo único que vamos a hacer es pagar para meternos a un taco, y pagar caro más encima”.

López, residente de Lampa, resalta las condiciones que enfrentará su comuna y la de Til Til, que deberá cruzar el primer pórtico en Lampa. Ambas localidades no cuentan con servicios de salud adecuados, por lo que trasladarse hasta Santiago muchas veces es necesario. “Todas las clínicas están pasado Américo Vespucio, por lo que la vía hay que usarla sí o sí”, explicó.

“Hemos hecho manifestaciones pacíficas, pero parece que las autoridades no entienden con ese tipo manifestaciones, porque no nos toman en cuenta”, concluyó el dirigente.