Dos carabineros rondan el lugar. Doris González Lemunao (33) les explica, con calma y bromeando entre medio, que estarán solo hasta las nueve de la noche y que se trata de una velatón en homenaje a los dos jóvenes porteños que murieron esa misma tarde. Mientras sus vecinos cuelgan un papelógrafo que dice “Diego y Exequiel, gracias por la lucha” en la esquina de Alameda con General Velázquez, Doris se aleja de las velas y la batucada para tuitear desde su iPhone. Maneja dos cuentas, la personal y la del Movimiento de Pobladores Ukamau, donde es la vocera desde el 2011.

Cerca de las 20.30, su esposo Aland Castro (47) la va a buscar para que se suba a una tarima y dé un discurso ante los vecinos congregados. No son muchos esta vez, solo alrededor de 50. La muerte de los jóvenes en Valparaíso los tomó desprevenidos, pero Doris explica que no podían sumarse al acto de Plaza Italia pues a las 21.00 Ukamau tiene asamblea.

“Se dirige al país la Presidenta de Chile, ¡Doris González!”, bromea uno de los jóvenes de la batucada Tambor Rebelde, que siempre acompaña al Movimiento de Pobladores Ukamau con la música. Ella ríe y hace un gesto para que se calle, toma el megáfono y comienza un discurso por lo ocurrido esa tarde en Valparaíso.

“Podría haber sido cualquiera de nosotros, cualquiera de aquellos que está luchando por vida digna, que está luchando por derechos, por eso estamos en esta esquina”, finaliza sin haber tartamudeado, seguida de aplausos, la mujer a quien sus vecinos y miembros de Ukamau quieren candidatear como alcaldesa –o al menos de concejala, dicen algunos vecinos-  de Estación Central.

González es la misma mujer que en diciembre de 2011, a sus 29 años, se paró frente a las cámaras y habló en nombre de los allegados, deudores habitacionales y damnificados por el terremoto que cortaron el tránsito en distintos puntos de la capital, denunciando el alza de puntajes de la Ficha de Protección Social. Los organizadores de esa jornada de protesta, decidieron durante el día que debía ser ella quien iría al programa “Última mirada”, de CHV, a conversar con Matías del Río. “Es que ella es la de más carácter y la más decidida, o sea, si algo no está funcionando ella dice vamos al tiro”, cuenta Susan Silva, vecina de Los Nogales y miembro de Ukamau desde 2011.

Otro miembro, Sandro Sepúlveda, conoce a Doris desde 2011 y recuerda ese día: “Ella fue la primera que salió a la calle, la que se puso frente a los pacos, entonces desde ahí es nuestra cara visible”. También rememora el 27 de febrero de 2012, cuando un grupo de personas instaló una mediagua frente a La Moneda reclamando la lentitud en los planes de reconstrucción tras el terremoto. Doris estaba ahí, acarreando tablas.

En Ukamau hay suficiente confianza en Doris. Si la vocera dice que hay que cortar la Alameda un día, sus compañeros saben que es por algo justificable y llegan puntuales a las 7.00 de la mañana para pararse frente a los vehículos. Así también fue el pasado 1 de mayo, cuando congregaron a unas 400 familias y marcharon por el Día del Trabajador.

***

Doris participa en Casa Ukamau desde que tiene uso de razón. El lugar comenzó  a funcionar como centro cultural en población Los Nogales en 1987. Uno de los fundadores fue Antonio González, frentista y tío de Doris.

Ella asistía constantemente al taller de folklor. Pero en 1990, luego de la muerte de su tío por un enfrentamiento con carabineros, la familia comenzó a tomar resguardos y Doris asiste cada vez menos a Casa Ukamau. Temían que hubiese repercusiones sobre ellos, cuenta su madre, Jovita Lemunao. Su tía, Myriam Lemunao, agrega: “Incluso hasta el día de hoy, cuando salen a marchar, llamamos a la Doris a cada rato para saber cómo está, si le pasó algo. Siempre existe ese miedo”.

En la familia de Doris hay colaboración: es su propia tía Myriam quien le prepara el almuerzo todo los días a la dirigente. Pero ella tiene poco tiempo para comer entre sus labores como panelista del programa “Sin pretextos” de Radio Usach, las asambleas de Ukamau, reuniones con el Minvu, la Municipalidad de Estación Central, y las visitas que recibe de vecinos que no saben llenar una hoja de postulación a la vivienda.

Doris González también va a contra reloj con su tesis para titularse de Licenciada en Trabajo Social de la Universidad de Aconcagua. Simultáneamente trabaja de forma independiente realizando encuestas y ayudando a su esposo Aland, sociólogo de la Universidad de Chile, en la formulación de proyectos.

***

Con Aland Castro se conocieron en el preuniversitario que impartían en Ukamau el año 2000, cuando Doris tenía 18. Él como profesor de Ciencias Sociales, y ella como alumna próxima a dar la Prueba de Aptitud Académica. Iniciaron una relación que los mantiene juntos hasta hoy, tanto amorosa como políticamente, pues Aland es el coordinador político de Ukamau. Para Doris, él es también su compañero, chofer y confidente.

El año 2003 la pareja viajó a Venezuela y afirman que, al conocer el proceso bolivariano, volvieron con la idea fija de “hacer algo”. “Llegamos con una mirada distinta, a construir con la gente”, enfatiza Doris, agregando que desde ese viaje comenzaron a perfilar lo que en 2011 pasa a llamarse Movimiento de Pobladores Ukamau, compuesto por una especie de directiva de 40 personas, más cientos de familias que viven de allegadas, o esperan la aprobación de subsidio habitacional o bien son deudores.

Su madre, Jovita, dice que, al contrario como creen muchos, cuando pequeña no era para nada alguien que reclamaba constantemente. Era más bien obediente y sí, muy carismática. Hoy, son los reclamos en torno a la vivienda lo que la ha llevado a ser  la voz de los pobladores. Ella y Aland no postulan a vivienda social, dicen que hay familias más necesitadas y que sería como quitarles un cupo. Pero lideran igualmente Ukamau, que este año se expandió a las comunas de Quinta Normal, Renca, Maipú, Pedro Aguirre Cerda y Cerrillos.

 

*Perfil realizado para el ramo Taller de Prensa Escrita, profesor Juan José Lagorio. Facultad de Comunicaciones PUC.