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Imagen de archivo.

La jornada de este jueves quedó marcada por la improvisada reunión a última hora que citó el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre con el máximo representante del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo.

En la ocasión se le hizo entrega de una carta al presidente del Magisterio, reiterando el mismo argumento con el que el Ejecutivo había rechazado categóricamente la paralización de los profesores de forma indefinida, es decir, el espacio para hacer cambios al proyecto está en el Congreso.

La particular señal de inmovilidad enviada por el Ejecutivo indignó a Gajardo, que en un tono poco habitual a la hora de referirse a la administración bacheletista, afirmó que era “lamentable” y que lo más probable es que fuese rechazada por la Asamblea Nacional del gremio convocada para este viernes.

“Yo la rechazo, y lo más probable es que mañana la rechace la Asamblea Nacional. Esto es insuficiente, no corresponde a la realidad y esto indica que el paro va a continuar dada esta respuesta”, afirmó una vez concluida la reunión.

gajardo mineducSin embargo, la previa a la improvisada reunión estaba marcada por una mini crisis al interior del Magisterio, desatada a partir de informaciones de prensa que alertaban de negociaciones paralelas entre dirigentes nacionales del Colegio de Profesores con el Mineduc, y que buscaban desactivar la movilización de los docentes a lo largo del país.

Fue una publicación de La Segunda la que encendió la alarmas en Moneda 2394, pues alertaba de “conversaciones reservadas” entre el Mineduc y dirigentes nacionales del Magisterio, tendientes a acercar posiciones para poner coto al paro indefinido. La publicación afirmaba que un “equipo técnico-político” conformado por “dirigentes de segunda línea” había entregado un documento al ministerio detallando los principales puntos de disenso con el proyecto de Carrera Docente, y que el texto estaba “en conocimiento de los dirigentes nacionales”.

Sin embargo, tres de los once integrantes del directorio nacional del Colegio de Profesores negaron a El Desconcierto haber conocido dicho documento.

Uno de los primeros en reaccionar fue el Secretario General de la colectividad, Darío Vásquez, quien emitió un declaración titulada “Las peores prácticas políticas intentan traicionar al Magisterio”. En ella afirmaba que el rumor de negociaciones reservadas les había sido confirmada por parlamentarios de la Nueva Mayoría, “configurándose en nuestra opinión un hecho gravísimo”.

dario vasquezLa declaración agregaba sobre la publicación de La Segunda era “absolutamente falso” que todos los dirigentes nacionales conocieran de las conversaciones.

“En mi condición de Secretario General de Colegio de Profesores (…) responsablemente desmiento que un documento como el aludido, se haya conocido, y por cierto mucho menos discutido por el Directorio Nacional del  Gremio”, se lee en dicha declaración.

El dirigente nacional, reconocido disidente a la conducción encabezada por Jaime Gajardo, aseguró que, de ser ciertas las negociaciones, “resulta especialmente grave que operadores políticos desconocidos hasta ahora se arroguen la representación de las instancias oficiales del Colegio de Profesores y negocien a sus espaldas”, afirmó.

La versión de Vásquez fue confirmada por el Protesorero Nacional, Francisco Seguel, que calificó de “lamentable que un grupo de dirigentes, ya sea la conducción u otros, esté llevando conversaciones sin el conocimiento de los once dirigentes nacionales, el cual por consenso y unanimidad, llamó al paro y rechazó la propuesta del gobierno”, indicó.

Seguel calificó, en la previa de la reunión de Eyzaguirre con Gajardo, que la postura de los dirigentes disidentes es retirar el proyecto de la discusión parlamentaria.

“Nosotros estamos por el rechazo y retiro del proyecto. Queremos que se abran las puertas del ministerio para hacer un nuevo rediseño de la propuesta, en concordancia con nuestra propuesta que viene del año 1997”, detalló.

Los temores por un nuevo “telefonazo”, francisco seguelfórmula utilizada en 2014 por la subsecretaria Valentina Quiroga para desactivar la movilización de los profesores por la denominada Agenda Corta, habían agitado los ánimos de los dirigentes.

Seguel afirmaba que ante la posibilidad de que se repitiera el episodio que “si eso aparece y nos dicen ‘retiro del proyecto’, nosotros estaríamos respaldando eso, pero no nos van a hacer ceder ante una propuesta en la cual se reciban algunos puntos y con modificaciones por encima”, afirmó.

Por su parte, Vásquez repudió también la posibilidad de vivir un “telefonazo 2.0”, e indicó que “si ocurriera una cosa así sería lamentable para el gremio, porque eso lesionaría la unidad con la cual estamos enfrentando este proceso, y lo que corresponde a la Asamblea y al directorio nacional, es asumir lo que piensan las bases”.

Otro de los dirigentes disidentes, el Prosecretario Mario Aguilar, entregó una versión similar a la de sus colegas. “Esto no fue trabajado con el directorio. Si la versión es correcta, y todo parece que sí, esto ha sido trabajado de manera irregular”, alertó el dirigente.

Mario AguilarAguilar, agregó que, como parte de los dirigentes nacionales del Magisterio, “no estamos disponibles para validar ninguna cocina que afecte a los profesores” y remarcó que “no nos vamos a hacer partícipes de ninguna negociación a espaldas del profesorado”.

“Si existiese una negociación con el gobierno, cualquiera que sea, ésta tiene que ser validad por el profesorado”, concluyó Aguilar.

Sin embargo, tras la fallida cita en el Mineduc, el espacio del Ejecutivo para alcanzar un posible acuerdo parece tan lejano como las 23 cuadras que separan a La Moneda de la sede del Colegio de Profesores.