banderaTranscurre el año 2011 y el protagonismo del movimiento estudiantil está en su mejor momento. Sin embargo, la realización de una nueva edición de la Copa América, con sede en Argentina, amenaza a los estudiantes con perder la atención mediática y, con ello, la presión sobre las autoridades en pleno desarrollo del conflicto.

El evento comenzó a ser discutido en la asambleas, motivando una reflexión de parte los estudiantes hinchas del fútbol, quienes se comprometieron a alentar a Chile sin descuidar los paros, las tomas y las actividades recreativas del movimiento. Además, se planearon diversas estrategias con la idea de dar visibilidad a las demandas estudiantiles en los partidos, considerando la idea de desplegar un lienzo gigante exigiendo no más lucro en la educación en Chile.

“Cazuely”, el personaje interpretado por Rodrigo Oteiza en imitación del mítico jugador de fútbol, apoyó en todo momento a los estudiantes, llamando la atención de hinchas de todo el continente a la hora de denunciar la crisis educacional del país.

“Nosotros venimos en representación de todos los estudiantes chilenos en esta gran lucha doble que es ganar la Copa América y la otra, ganarle a los usureros y mercantilistas que nos han tenido años pagando millones y millones de pesos por la educación que debería ser gratuita y que todos los países del mundo poseen, menos Chile”, explicó Oteiza en Mendoza. Además, agregó que “no queremos que Copa América se preste para silenciar la revolución chilena”. 

banderaCazuely irrumpió con gritos a favor de la educación pública y gratuita en la cancha de entrenamiento de la selección chilena en Mendoza. Además, realizó diversas actividades de difusión y propaganda aglutinando a los chilenos que se encontraban de visita o de paso por el país vecino. La principal tarea, sin embargo, fue la exhibición de una curiosa bandera chilena gigante, fabricada por los estudiantes movilizados de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile. 

Cerca de 30 x 50 metros midió la bandera que tenía el objetivo de encarnar la demanda del movimiento estudiantil en el evento deportivo. “Lo que queremos demostrar es que en Chile no se olvide que si bien vamos a tratar de ganar esta Copa América, también queremos ganar por la educación gratuita pública en Chile”, expresó Cazuely en una entrevista.

CAZUELYLa creatividad del movimiento estudiantil durante el 2011 no conocía de fronteras. Durante la transmisión del primer partido de Chile en el torneo, el Estadio Malvinas Argentinas de Mendoza pudo apreciar el despliegue de la bandera chilena en apoyo a los estudiantes. Desde la televisión, los canales apenas mostraron el hecho, pero las redes sociales se encargaron de registrar el momento y darle difusión en las redes sociales. “Educación libre, digna, gratuita”, consignaba sobre los colores chilenos, aunque su mensaje fue casi ignorado por los periodistas chilenos.

Los estudiantes llevaban más de dos meses en movilizaciones masivas en las calles y el esperado evento deportivo no logró opacar sus demandas. Chile cerró su participación en la Copa América con una triste actuación ante Venezuela, cayendo por 2-1 en el último partido de cuartos de final. El movimiento estudiantil, en tanto, continuó su camino sin mayores consecuencias tras el torneo.

De cara a la próxima edición de la competencia que se realizará en Chile, el desafío es mayor y exigirá nuevamente de la creatividad de los estudiantes para combinar fútbol y demandas sociales, sin perder la tensión de un movimiento que vuelve a la carga.