“Cualquier ser humano que efectúe ejercicios cuando existe un aumento del material particulado, sea deportista o no, tiene un riesgo para su salud”, así lo determina el Presidente del Colegio Médico, Dr. Enrique Paris, consultado sobre las posibles problemáticas que podrían enfrentar los jugadores de fútbol de la Copa América. Y es que los índices de contaminación atmosférica han ido aumentando durante los últimos días en la capital.

La polución del aire y el ritmo diario de una ciudad saturada, significaron el decreto de preemergencia ambiental por parte de la Intendencia Metropolitana para hoy, día en que la selección chilena disputa su último partido de la fase de grupos contra Bolivia.

Se trata de la tercera preemergencia del año, donde “debido a las malas condiciones de ventilación y con el objeto de resguardar la salud de la población” –según el comunicado de la Intendencia – las autoridades decidieron impulsar medidas restrictivas al tránsito vehicular.

Además, las disposiciones incluyen una expresa recomendación a “no realizar actividades deportivas al aire libre especialmente en establecimientos educacional”, siendo el Ministerio de Educación el organismo facultado para cancelar este tipo de actividades.

smog

Futbolistas en riesgo

El objetivo de la preemergencia ambiental es disminuir los niveles de contaminación de tal manera que los elementos tóxicos tengan un menor efecto en la salud de las personas. Sin embargo, los deportistas de alto rendimiento que por estos días disputan la Copa América 2015, ve han visto expuestos a pésimas condiciones del aire, lo que podría perjudicar su rendimiento y su bienestar en el corto y mediano plazo.

“Cuando uno hace ejercicio aumenta el gasto cardíaco, el consumo de  oxígeno, el volumen minuto respiratorio, y por lo tanto ingresa mucho más aire a los pulmones. Si ese aire tiene cantidades importantes de material particulado, obviamente este ingresa también en mayor cantidad”, explica Paris.

Los efectos dependen del material particulado que esté aumentado. Si se trata del PM 10, sostuvo Paris, las consecuencias a corto plazo pueden ser irritación ocular, dificultades para respirar e irritación de la tráquea. Con el PM 2.5, que entra con más profundidad al sistema respiratorio por ser más fino, se puede producir una bronco constricción, que obliga al sujeto a respirar más rápido, y por tanto se cansa con mayor facilidad.

“Obviamente esto altera el trabajo de los deportistas. A largo plazo, se sabe que este material produce cáncer, incluso infartos cardíacos. Es un riesgo”, afirma.

Para el jefe del Programa de Salud Ambiental de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile, Dr. Dante Cáceres, existe una dejación por parte de la organización para enfrentar esta problemática de manera responsable.

“Aquí se ponen en la balanza también los temas económicos y la agenda de cada país con respecto a estas competencias. La gente que está dentro de la toma de decisiones debiese considerar este tipo de eventos ambientales”, declara.

La realización de este tipo de certámenes, comenta Cáceres, debiese ocurrir “en aquella época cuyas condiciones atmosféricas sean adecuadas para su buen desarrollo (…) No sólo los deportistas van a tener problemas respiratorios, sino también la gente que asiste a estos eventos en horarios complejos, pick, y con malas condiciones climáticas”.

A su vez, y haciendo un guiño al caso de Arturo Vidal, Paris agrega que “de todas formas, el alcohol es mucho más tóxico que el material particulado, sobre todo cuando se ingiere en exceso”.