isabel-allende_psEn el comité central del Partido Socialista (PS) celebrado este sábado, su presidenta Isabel Allende advirtió sobre la necesidad de adecuar la agenda de reformas prometidas por el gobierno a la situación de descrédito de la política y estancamiento en el crecimiento de la economía.

“Digámoslo con franqueza: el gobierno y el proyecto que éste representa enfrenta momentos de debilidad. Los socialistas debemos hacernos cargo de este escenario y actuar en consecuencia. Ha disminuido el apoyo al gobierno y es más complejo impulsar un programa de transformaciones en un marco de descrédito, como el que actualmente existe entre la política y sus representantes”, declaró.

Ante una concurrencia de cerca de cien personas, entre las que destacaron algunos de los ministros de la tienda como Marcelo Díaz (Segegob), Máximo Pacheco (Energía) y Patricia Silva (subrogante de la Segpres), la primera dirigenta socialista añadió que si bien se debe “reafirmar el programa que comprometiéramos al inicio de este gobierno”, sería momento de asumir “las nuevas correlaciones de fuerzas, el juicio crítico de la opinión pública, los nuevos estados de ánimo, los datos económicos inquietantes y el complejo escenario internacional que nos rodea”.

Allende aseguró que desde el PS “debemos explicarle al país, con coraje y sinceridad, que no todas las demandas pueden ser satisfechas simultáneamente”. En esa línea, la senadora añadió que “debemos ser capaces de fijar con el gobierno y la coalición una ‘hoja de ruta’ que defina y ordene las prioridades programáticas, y que se construya sobre los desafíos que hoy enfrentamos”.

“El gobierno no tiene posibilidades de superar la actual situación de debilidad en que nos encontramos sin apelar a sus bases de apoyo, y esto requiere de diálogo, coordinación y confianza”, indicó Allende, para luego señalar que ello se debía traducir en un “nuevo contrato” entre el Gobierno y los partidos de la Nueva Mayoría.

La presidenta del PS reconoció que la crisis de legitimidad ha golpeado también a la Presidenta Bachelet. “El gobierno y los partidos debemos ser capaces de construir ese ‘nosotros’ que permita que muchos y muchas vuelvan a sentirse comprometidos con el Ejecutivo y la Presidenta. Sin este nuevo contrato no podremos sortear las dificultades en que nos encontramos”, enfatizó.

Tras la actividad, Allende reafirmó sus dichos, afirmando a La Tercera: “Hay que ser sinceros y tener el coraje a la hora de decir que con las actuales condiciones de lento crecimiento no será posible hacer todo lo que hubiésemos querido y vamos a tener que priorizar”. No obstante, agregó que “tampoco la prudencia y gradualidad en las reformas debe implicar caer presos de la derecha, sus prejuicios, y su intento de correr un cerco paralizador”.

Consultado por las declaraciones de Allende, el ministro Díaz coincidió con su diagnóstico: “es evidente que cuando las condiciones económicas no son tan favorables, uno debe precisar muy responsablemente los alcances de las reformas”.