erika silvaÉrika Silva, la ex jefa de gabinete de Sebastián Dávalos, aún tiene cosas que decir. Tras la salida del hijo de Bachelet de La Moneda, se hizo famosa por sus opiniones en redes sociales sobre el ex ministro Rodrigo Peñailillo, a quien responsabilizó de la crisis ocasionada por el caso Caval.

“Uno ve, efectivamente, que tiene la capacidad de ser súper poco asertiva en el peor lugar. Y lo poco asertivo nubla incluso el contenido de lo que uno dice en un escenario que es súper despiadado como son las comunicaciones, donde se cuestiona más allá de la persona”, reflexionó sobre el episodio, asegurando que lo más doloroso fue haber dañado a Dávalos. Sin embargo, Silva puntualizó que “encuentro mucho más grave salir de La Moneda sabiendo que uno tiene boletas ideológicamente falsas, habiendo mentido o tapado información. Es mucho más grave no haber dado información completa a la presidenta cuando estaba en Caburgua. Eso sí que es doloroso. Yo no salí así”.

En entrevista con The Clinic, la militante del PS aseguró que recibió una llamada del partido informándole que la pasarían al Tribunal Supremo, algo que aún no se ha concretado. “No voy a dejar de ser socialista por más crítica que sea. No espero nada del Partido. Nunca he esperado nada. Lo único que espero es que los militantes aprendan que no son carne de campaña”, acotó al respecto.

La ex jefa de gabinete de Dávalos aún defiende al hijo de la Mandataria, describiéndolo como “un tipo disciplinado, exigente, absolutamente riguroso y que nos obligaba a una austeridad enorme”.

La ex jefa de gabinete de Dávalos aún defiende al hijo de la Mandataria, describiéndolo como “un tipo disciplinado, exigente, absolutamente riguroso y que nos obligaba a una austeridad enorme. Jamás abusar de nada aunque estemos en el puesto que estábamos. Jamás pedir nada más de lo que nos correspondía. Si íbamos fuera, gastar lo menos que se pudiera“.

Silva aún sostiene que siguió las instrucciones de Peñailillo durante el destape del caso Caval: “La orden era que hiciera lo que el ministro del Interior decía. Y yo hice eso hasta que me pareció razonable. Con mucha dificultad me comuniqué con Sebastián, que me dijo “haz lo que Interior diga, porque esa es la orden que se va a dar”. Y yo hice lo que Interior decía, aunque a uno le empieza a parecer que las cosas se estaban escapando“.

A estas alturas, la ex jefa de gabinete pretende limpiar su imagen, luego de las bromas y burlas que generaron sus declaraciones públicas. “A nadie le gusta que lo traten de loco. Y me afectó. Pero no me derribó y no me hizo querer saltar desde un quinto piso. Y duele más cuando te dicen que eres ladrona, que fuiste trucha o que me cagué a alguien. Eso es terrible. Yo me imagino lo doloroso que debe ser para Peñailillo sentir que alguien le pueda decir “te cagaste a la presidenta”. Ese dolor, por favor, no lo quiero. Prefiero que me tilden de loca antes que ver hecha mierda a la presidenta”, cerró.