La idea es invitar a conversar sobre el modelo económico neoliberal extractivista chileno y peruano, que paradojalmente es el tópico que siempre se exalta como proceso de cercanía e integración al referirse a las inversiones de capitales chilenos, el retail principalmente el poder de Falabella, Tottus , por nombrar a los emblemáticos , y las cifras macroeconómicas del crecimiento económico de Perú y la comparación con la “robusta y moderna economía Chilena”. En este contexto, emergen desafíos políticos y sociales comunes, para enfrentar la concentración de la riqueza y poder, desigualdad, clasismos /racismos que operan como dispositivos institucionales efectivos tanto en Chile como en Perú.

En Chile, la concentración de la riqueza se expresa en que” el ingreso per cápita del 1% más rico es 40 veces mayor que el ingreso per cápita del 81% de la población”, según el estudio de los economistas López, Figueroa, Gutiérrez de la Universidad de Chile. En el caso de Perú podemos ver que se habla del “milagro peruano”;“ la bonanza económica”, para referirse a las tasas de crecimiento, y todavía hay una defensa del modelo como en Chile en los años 90 al hablar del “ milagro chileno”… tantas coincidencias.

Al analizar la situación de sus presidentes, la socialista Bachelet tiene una aprobación ciudadana del 26% (Cadem) y el presidente del partido nacionalista peruano Humala bordea el 10% ( GFK). Todo esto en el marco de sellos y matices.  El sistema de partidos chileno es más institucionalizado, con baja representación, hoy con crisis de legitimidad ; y en Perú los personalismos y proyectos individuales están instalados como producto de una crisis profunda de la democracia representativa, en donde la corrupción se instala como la “normalidad” y aparecen los discursos neoconservadores, que apelan al orden, seguridad y empleo.

Las élites políticas/empresariales chilenas aferrándose al modelo cuestionado por una ciudadanía que exige cambios; y en Perú se aprecia en los discursos dominantes una “defensa del crecimiento económico con la promesa de agrandar la torta”(evidencia lingüística en los titulares y editoriales del diario el comercio de Perú, homólogo del diario el mercurio en Chile). Asimismo se reiteran  los avances del país  en comparación con la inestabilidad de las dos décadas anteriores.

Estamos muchas veces, siendo parte de los discursos nacionalistas en diferentes estilos e intensidades, que permiten instalar una identidad en oposición a otro; todo esto bastante útil para no realizar transformaciones políticas sustantivas y evadir asuntos políticos sociales de fondo en política nacional: la idea del otro enemigo

Chile en la década del 2000, se comienza a transformar. la ciudadanía movilizando ideas, instalando demandas en la agenda pública tales como: derechos sociales, medioambiente, democracia, desigualdad, participación  y el año 2015 se evidencian los sofisticados mecanismos de corrupción en la relación política y dinero (financiamiento de las campañas políticas). Chile no era el país “modelo de la transparencia alejado de latinoamérica”, el  país disciplinado que cumplía con todos los exámenes del Banco Mundial y BID tenía un lado B en sus instituciones políticas y económicas.

En Perú, los ciudadanos en sus discursos han normalizado la corrupción en  frases tales como :“todos roban, ,queremos orden “se expresan en varios discursos que dan sustento a liderazgos personalistas y la posibilidad actual que ganen los discursos neoconservadores  y todo lo que conlleva esta crisis de legitimidad en una democracia excluyente, partidos políticos desdibujados , y con un alto control e influencia por parte de las las empresas transnacionales y familias más ricas.

En época de nacionalismo, fútbol, mercado, una élite política deslegitimada todos se sentarán en la mesa a celebrar dependiendo del resultado, sin embargo, la concentración del poder económico, la falta de inclusión y la generación de un discurso nacionalista funcional a los intereses de las élites peruanas y chilenas seguirán prevaleciendo.

Seguimos anclados a enfoques que limitan los análisis y las oportunidades de la  integración latinoamericana y la alternativa  de repensar en los temas que nos permitan problematizar la noción de  desarrollo, democracia, inclusión, sustentabilidad, migraciones en pleno siglo XXI; ideas y discursos que son parte de la complejización de los debates sobre las relaciones Chile/ Perú y sus propias interrelaciones con la política nacional en una misma región latinoamericana.

Ilustración Sergio Miranda

Ilustración Sergio Miranda para El Desconcierto