ministra delpianoMolestia entre los profesores generaron las primeras declaraciones de la nueva ministra de Educación, Adriana Delpiano, sobre el paro docente. Según la Secretaria de Estado y ex directora ejecutiva de Educación 2020, “un conjunto muy grande de profesores no está en el conocimiento exacto de lo que el proyecto dice en su detalle”, a lo que añadió que solo se reunirá con ellos “una vez que se deponga el paro” y que “se van a iniciar descuentos a los docentes por no ir a clases”.

Al respecto, el secretario general del Colegio de Profesores, Darío Vásquez, dijo a El Desconcierto que “los profesores han desarrollado un profundo análisis del proyecto, es el gobierno el que está confundido y el que no ha sabido leer el fenómeno de la movilización por la carrera docente, que comenzó el año pasado diciendo: basta, déjennos trabajar tranquilos y acabemos con el agobio”.

Ejemplo de este desconocimiento, señala Vásquez, es la aplicación de los descuentos salariales por la extensión del paro. “En nuestro país, el ministerio tiene la obligación de hacer cumplir el calendario e implementar planes de recuperación. Eso va a significar que a los mismos profesores que les están descontando, luego les van a tener que devolver por los días que van a recuperar. Es un sinsentido”, indicó.

Según el secretario general del gremio, las declaraciones de Delpiano son “contradictorias, porque ayer en la tarde, en la Comisión de Educación, después de estas declaraciones, la ministra se abre a conversar con los profesores en paro en una nueva mesa tripartita. El cambio fue muy brusco, de la mañana a la tarde, lo que da cuenta de un gobierno que está confundido”.

Consultado por las condiciones bajo las cuales los profesores se abrirán a participar en una nueva mesa tripartita, Vásquez indicó que será materia de definición del directorio nacional del Colegio en el corto plazo, pero compartió su opinión personal:

“Creo que es una buena instancia de diálogo. Los diputados hicieron un esfuerzo, plantearon cosas importantes, pero ahora lo necesario es cambiar el corazón del proyecto, es decir sacar las certificaciones por decenas y volver la mirada al aula: las condiciones de trabajo, los alumnos por curso, las horas no lectivas. Si el Gobierno está dispuesto a cambiar eso, podremos avanzar en una buena propuesta”.