chileDurante el próximo sábado, los chilenos vivirán un partido histórico en el Estadio Nacional. Tras 28 años sin disputar una final y casi un siglo de la Copa América sin poder alzar la copa, los hinchas parecen ver en el próximo encuentro la única salida posible a un largo historial de derrotas y triunfos morales.

En entrevista con ElDesconcierto.cl, el sociólogo deportivo Andrés Parra, quien ha trabajado en el Instituto Nacional del Deporte y en el Instituto Nacional de Fútbol, analizó el camino recorrido por la selección chilena de cara a la final y cuáles son sus vínculos con el acontecer nacional.

 


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¿Qué implica esta final después de 28 años sin jugar un encuentro de este tipo y otros 99 de Copa América sin ganar nada?

Esta una generación que no ha conocido los triunfos, es una generación que nace después de la trampa del Maracaná, a cargo de Roberto Rojas. Todos empiezan durante la década del 90, un período en que, si bien ganamos Copa Libertadores, quedamos suspendidos del mundial por tramposos. Y ahora nos toca asumir esta Copa América, después de la Copa América del 91′, y ojalá cerrando una historia muy larga.

Chile tiene más de 105 años como federación, organizando sudamericanos, siempre muy participativo y nunca ha obtenido una copa. Por lo mismo creo que fue buena la jugada de la ANFP de conseguir hacer la Copa América este año, no más adelante. Fue bueno porque estamos de local, las llaves nos han convenido, vamos a jugar siempre en el Estadio Nacional, entonces todo calza, en este entorno positivo, para lograr cerrar este capítulo y conseguir un título por primera vez en la historia.

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Argentina es un rival muy temido por Chile, tanto por sus jugadores como por las estadísticas. ¿Qué rol pueden jugar esos temores durante el sábado?

Yo creo que los miedos se sienten más en la hinchada. Estos muchachos son bastante más avezados, con más personalidad, no parecer tener miedo. En este sentido, yo valoro el coraje que ha tenido esta selección contra equipos de primer nivel. Con Argentina va a ser así, van a salir a buscar sus opciones, más allá de los nombres, las individualidades, estos muchachos van a salir a buscar el partido. Más que miedo, hay un respeto por los talentos de cada uno.

La hinchada, en cambio, está preocupada, sobre todo, por la última presentación de Argentina, que fue un partido impecable, lleno de goles y talento, de mucho fútbol. Cuesta imaginar cómo contrarrestar aquello, sobre todo considerando que Alexis Sánchez, una de nuestras figuras principales, no está en su máximo nivel, pero las posibilidades existen.

¿Cómo analizas el caso de críticas y burlas a nivel mediático y en redes sociales respecto a Pepe Rojas? Es llamativo que ocurra a pocos días de la final.

El chileno es muy castigador con el otro, con el que se equivoca. Quizás por una moral religiosa, un poco doble estándar, pero cuando el otro se equivoca, vemos la viga en el ojo ajeno y casi lo colgamos. Con Vidal también las críticas de la primera noche fueron muy duras. Durante el día, con la conferencia de prensa y las disculpas, se alivianó.

chilenaHay cierta molestia escondida, hay una proyección con el tipo que tiene un logro y va hacia adelante. Estamos en una sociedad profundamente desigual, sin meritocracia, donde por más que estudies o trabajes no vas a ascender socialmente como lo hace un futbolista, a diferencia de cualquier otro profesional en Chile. Internamente eso molesta y algunos se descargan en el fútbol, lo toman como una terapia. Desde el tipo que va a putear al árbitro al tipo que está en redes sociales criticando desde el computador.

¿Cuáles podrían ser las consecuencias de obtener un primer título en un deporte tan popular y masivo como el fútbol? 

Se ha ido avanzando en los niveles de expectativas y necesidades. Yo creo que el piso que tiene hoy Chile es mucho más alto que lo que tenía hace 10 ó 20 años atrás, donde con un empate estábamos todos felices. Hoy día no, el piso, la base para comenzar, es ganar.

Ganar una Copa América nos da la posibilidad de creer que conseguimos cosas, logramos objetivos y estamos ascendiendo. De aquí hacia adelante debería generarnos más apetito de ganar más cosas, de obtener más triunfos y aprovechar esta generación, algo fundamental para nuestra confianza, autoestima y seguridad y entender lo que se puede lograr si uno trabaja de forma responsable y comprometida, sobre todo.

LA GENERACIÓN SIN MIEDO

¿A qué se debe tanta identificación y cariño con los jugadores de la Selección Chilena? Algunos lo interpretan desde la cercanía de clase.

profesoresHay representación de clases. Estos muchachos salen de la población de donde otros no pueden salir, que son los que quedan viviendo ahí, de allegados y sin futuros promisorios. Hay una parte de identidad que se ve reflejada en ellos, con expresiones regionalistas también con jugadores como Alexis Sánchez. Esta superación en un país desigual se valora. En el caso de Gary, por ejemplo, se valora que haya podido controlarse, aterrizar. Él tenía muchos conflictos antes, pero el tipo se empezó a alejar, maduró. Hoy es prácticamente un líder que le reclama a sus compañeros si no hacen lo correcto y eso la gente lo valora y le genera respeto.

Es muy necesario generar estos ídolos, el fútbol tiene mucho de mitología. Como si fuéramos una tribu cumplimos con este ritual domingo a domingo, y tenemos ídolos a los que le atribuimos características casi no naturales, el que salta más, el que corre más rápido. Generamos una iglesia llamada fútbol con estos personajes.

Esta selección está en un contexto social de generaciones más atrevidas, exigentes, despiertas luego de un gran letargo. ¿Podría traducirse en el fútbol también ese ánimo de conseguir grandes cosas?

Esta es una generación sin miedo, que quiere las cosas rápido y lo exige ahora. Ya no tienen esa paciencia de años, entienden que este no puede ser un tema eterno, y tampoco se conforman. Hay un clima social donde la gente ya no resiste ciertos esquemas y no quiere que se repitan más. Justamente en este año donde se han destapado los casos de corrupción, la ciudadanía ha estado más alerta a fiscalizar y los futbolistas no son ajenos a estos. Ellos también se han involucrado en el mundo social, diciendo: bueno, nosotros también queremos ser partícipe de esto. Quizás de otra manera, no como la política tradicional, pero no hay poca participación, los jóvenes participan de otras formas y los futbolistas representan de alguna manera esta necesidad de cambio en Chile, de terminar con la resignación. El país, incluido el fútbol, pasaron congelados, en un paréntesis eterno y ya está bueno. Es momento de cambiar las cosas.

/Ilustración: Sergio Miranda

/Ilustración: Sergio Miranda