greciaDurante este domingo se desarrolló un referéndum crucial para el futuro del país y de Europa. Diez millones de griegos fueron llamados a aprobar o rechazar la propuesta de los acreedores del Eurogrupo a cambio de desembolso del rescate.

Para que el resultado del referéndum sea considerado válido, se exigió una participación de al menos un 40% del total del electorado, lo que fue superado con creces, ya que más de un 50% de la población participó de los comicios.

El “no” se impuso en el referéndum con un 61,42% de los votos versus el 38,58%. Mientras, el fantasma del “grexit” (la salida del país de la Eurozona) sigue amenazando.

Los electores debían responder sí o no a la siguiente pregunta: “¿Debe ser aceptado el proyecto de acuerdo presentado por la Comisión Europa, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional en el Eurogrupo del 25 de junio de 2015, compuesto por dos partes que constituyen su propuesta?”. El primer documento se denomina “Reformas para completar el actual programa y más” y el segundo, “Análisis preliminar para la sostenibilidad de la deuda”.

Según el primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, el de hoy es “un día de fiesta, porque la democracia es una fiesta, porque se puede ignorar la decisión de un gobierno pero no la decisión de un pueblo”. Su gobierno logró el respaldo necesario para exigir nuevas negociaciones con los acreedores, con posibles reformas y recortes para la obtención de ayuda.