proyectoLa discusión del proyecto que despenaliza el autocultivo de marihuana en Chile tensionó a la Cámara de Diputados el martes 7 de julio. Luego de una larga espera, y ante la ambigüedad del Ejecutivo, la iniciativa impulsada por el activismo cannábico logró su aprobación en general en el Parlamento y sus indicaciones pasarán a ser discutidas nuevamente en la Comisión de Salud.

La propuesta, aprobada con 68 votos a favor, 39 en contra y 6 abstenciones, abre la puerta al autocultivo de un máximo de 6 plantas de marihuana por hogar, además de permitir el porte de cantidades inferiores a 10 gramos. Desde la derecha, algunos parlamentarios se abrieron a reconocer su uso terapéutico, aunque la práctica recreacional -de tendencia mayoritaria en el país- sigue siendo rechazada. Para los diputados a favor de la propuesta, en tanto, el autocultivo se constituye como clave para la superación del narcotráfico.

Pese a que aún queda un largo camino por recorrer, el avance alcanzado hoy en la discusión del Parlamento marca un momento histórico de quiebre en el extenso recorrido librado por organizaciones sociales, activistas y usuarios cannábicos.

EL PANORAMA INTERNACIONAL

cannabisEn opinión de los expertos, la crisis del modelo prohibicionista en materia de drogas se ha expandido progresivamente, evidenciando sus fracasos en los intentos de los Estados por controlar el consumo y enfrentar el narcotráfico. El escenario se grafica con más claridad en los pronunciamientos recientes de organismos internacionales como Naciones Unidas y la OEA, quienes han señalado la necesidad de replantear alternativas y estrategias en el tema.

“El objetivo de este paradigma, a través de diferentes instrumentos, ha sido reducir la oferta de drogas y así el consumo de estas sustancias. Los números indican que el tráfico y el consumo de drogas a escala global han aumentado, las muertes asociadas al narcotráfico, así como los montos asignados a este tipo de políticas obteniendo muy magros resultados con respecto a los objetivos planteados”, detalla a El Desconcierto la politóloga  e investigadora uruguaya Lorena Repetto.

Estos resultados negativos de las políticas prohibicionistas, y la transversalidad del uso del cannabis alrededor del mundo, han favorecido la apertura de nuevos debates políticos que antes eran impensados. En este escenario, también, los actores sociales han jugado un rol activo: “Hoy se cuenta con una bagaje de conocimiento acumulado en torno a los resultados obtenidos por este tipo de políticas, y eso en manos de los actores adecuados, permite generar estrategias divergentes, como la que se ha seguido en el reconocido caso uruguayo” dice la especialista.

ABRIENDO CAMINO: EL DEBATE EN CHILE

marihuana_chile_7En Chile, la política prohibicionista se refleja en la criticada Ley 20.000 de Drogas promulgada durante el gobierno de Ricardo Lagos, a quien algunos de los activistas responsabilizan de la alta criminalización que los usuarios cannábicos han sufrido desde entonces.

En 2007, durante el mandato de Bachelet, la marihuana fue categorizada en la lista 1 de drogas duras, junto a otras sustancias como la cocaína y la pasta base, lo que no ha surtido efecto en la reducción del consumo ni en el control del narcotráfico.

Nicolás Monckeberg (UDI) advirtió que “es mucho más difícil que los menores de edad no sean consumidores cuando ven que sus padres y abuelos autocultivan y la sociedad acepta como legítima esta droga”.

“El prohibicionismo es el mejor amigo del narcotraficante”, sentenció el diputado independiente Vlado Mirosevic hoy, en un crispado debate previo a la votación de la Cámara. Desde el otro lado, Nicolás Monckeberg (UDI) advirtió que “es mucho más difícil que los menores de edad no sean consumidores cuando ven que sus padres y abuelos autocultivan y la sociedad acepta como legítima esta droga”.

Las críticas de los detractores del proyecto fueron seguidas de cerca por los más interesados en la despenalización del autocultivo. En opinión de Claudio Venegas, editor de Revista Cáñamo, los argumentos en contra obedecen a “un temor absurdo. Ellos creen que la situación de arbietrariedad y vaguedad que hay hoy día los está protegiendo de algo. La locura ya está. La idea es que esto proteja a las personas usuarias que no son delincuentes, que no delinquen, que no lucran con esto”.

En conversación con El Desconcierto, Venegas aseguró que bajo la actual legislación todos los consumidores de marihuana son potenciales delincuentes, lo que ha generado una acumulación de más de 400 mil detenciones por porte, consumo y cultivo de cannabis en 10 años. “Este modelo fracasó y no se hacen cargo. Hoy la mayor parte de las personas detenidas son usuarias“, acota.

LOS CLUBES CANNÁBICOS QUE FUERON RECHAZADOS EN CHILE

coffeDurante el debate parlamentario, una de las indicaciones del proyecto que fue rechazada se refirió a la idea de permitir la existencia de Asociaciones de Consumidores o Clubes Cannábicos. La idea de estos espacios se formula como una alternativa al autocultivo, en caso de aquellos usuarios que no pueden o no logran cultivar marihuana de forma adecuada en su hogar.

“Una de las cosas a mejorar en este proyecto es la necesidad perfeccionar las opciones de abastecimiento de cannabis, en paralelo al autocultivo”, explica Venegas.

Pese a la resistencia de los diputados chilenos ante la idea -que fue desechada rápidamente-, el proyecto de despenalización aprobado a fines de 2013 en Uruguay sí contempla autorización para la existencia de clubes legales de usuarios, quienes pueden producir en conjunto hasta 99 plantas en floración por mes para un máximo de 45 miembros.

La alternativa real de este tipo de asociaciones apunta a evitar que, en medio de las dificultades para conseguir cannabis, el narcotráfico siga siendo una opción para aquellos que no pueden cultivar sus propias plantas. En Uruguay, por ejemplo, ya marcha el primer club cannábico, con socios que trabajan colectivamente para conseguir sus productos y exploran en diversas cepas para aumentar su calidad. En el espacio, el único requisito es compartir y rechazar la comercialización de la droga.

“Una de las cosas a mejorar en este proyecto es la necesidad  de perfeccionar las opciones de abastecimiento de cannabis, en paralelo al autocultivo”, explica Venegas. “Si la gente consume 10 y por vía de autocultivo sólo se provee 5, los 5 restantes van a ser tráfico”.

Este tipo de experiencias son comunes en los Países Bajos, donde existen además los llamados “coffee shop”, locales donde es posible la venta y consumo legal de cannabis, hachís y sus derivados. Para asistir, el requisito es ser mayor de edad y no consumir bebidas alcohólicas ni drogas duras (cocaína, heroína, etc.).

marihuana

 

MARIHUANA MEDICINAL

Aunque la aprobación de la iniciativa, tal como está hoy, es un avance para los activistas, el proyecto aún tiene que ser perfeccionado si quiere cumplir sus objetivos. Así lo expresa Cecilia Heyder, quien descubrió las cualidades del cannabis debido al cáncer de mamas y lupus que padece.

“Es un gran avance porque al fin se está discutiendo un tema que era tabú, pero también un poco de pena porque pensé que serían más plantas, no 6”, dice Cecilia Heyder a El Desconcierto. El dolor nos seguirá convirtiendo en delincuentes”, agrega.

En el uso medicinal de la marihuana, los pacientes requieren de grandes cantidades de cannabis para lograr fabricar aceite: para generar una jeringa de 1 ml, se requieren 12 gramos de cogollo y la dosis alcanza sólo para 20 días de tratamiento.

Aunque se ha convertido en uno de los rostros de la defensa de la cannabis medicinal, Heyder es crítica del rechazo de los sectores más conservadores del Parlamento a reconocer el uso recreacional del cannabis, lo que se evidenció en la discusión de los diputados durante el pasado martes. “¿Prefieren pacientes falsos, que lleguen recetas inventadas? Si se aprueba solo el uso medicinal, van a aparecer cientos”, argumenta.

 AÚN QUEDA CAMINO POR RECORRER
Las altas expectativas de los usuarios de marihuana en Chile aún deben esperar. Tras su aprobación en la Cámara, el proyecto debe regresar a la Comisión de Salud, donde se revisarán las indicaciones que pueden proponer los detractores y las líneas donde podría influir el propio Ejecutivo.

28-marcha-weedAl respecto, el editor de Cáñamo señala que espera que estén a la altura: “La aprobación incluye a sus diputados, a independientes y a agente de centro derecha. Estas posiciones han sido corroboradas hasta por la Corte Suprema, por lo que el Ejecutivo está más solo que nunca. Son ellos y la UDI”.

Recientemente, el máximo organismo judicial absolvió a la psicóloga de Triagrama, Paulina González, condenada por autocultivo, marcando una señal desde la justicia en pleno debate en el Congreso. El gobierno, en tanto, se ha mostrado lejano a la idea de reconocer el uso recreacional y aún no cumple con su promesa de campaña de quitar al cannabis de la lista de drogas duras.

Entre las organizaciones del activismo cannábico hay satisfacción, pero también cautela ante los próximos trámites parlamentarios. En adelante, la línea del proyecto podría variar considerablemente y en este escenario, la presión de los actores sociales en el debate seguirá cumpliendo un rol protagónico, tal como ha sido hasta hoy.36-marcha-weed