El senador de RN por Santiago Oriente y ex alcalde de Puente Alto, Manuel José Ossandón, siempre ha destacado en la derecha por elevar un discurso crítico contra su propio sector político, lo que ha sido destacado por la opinión pública, que lo ha posicionado como figura política que incluso suena como presidenciable.

En conversación con El Desconcierto, el ex edil habla de los resultados de la última encuesta Adimark y discute la idea promovida por Andrés Allamand acerca de fusionar a la derecha en un solo gran partido.

Ossandón piensa que la unidad debe ser el resultado de definir “qué derecha va a predominar, la económica o la social-cristiana” y reconoce que está dispuesto a salirle al paso a Sebastián Piñera de cara a las próximas elecciones presidenciales, con la condición de hacerlo en unas primarias para “demostrar en la cancha lo que se pesa”.

La última Adimark muestra a un gobierno muy golpeado, pero también a una oposición en el suelo. ¿Cuál es el origen y cuáles los alcances de esta crisis?

Hay una crisis de confianza muy profunda que, en el fondo, yo creo que pescó a la Presidenta en un momento en que  ella no fue capaz de hacer un juicio moral sobre las acciones de su hijo y su nuera. Eso hizo caer muy fuertemente a la Nueva Mayoría, porque la Nueva Mayoría no ha existido nunca; es un grupo de partidos y personas que seguían a la única líder que tenía la fuerza y la confianza en Chile, que era la Presidenta Bachelet. Y yo creo que lo que ha pasado, con las desconfianzas y la falta de cercanía a los verdaderos problemas de la gente, ha hecho que empecemos a caer todos. Esta crisis involucra a los empresarios, a los gremios, a los partidos políticos, a todos.

La crisis se aceleró tras revelarse la dependencia económica que existe entre los partidos políticos y candidatos con los grupos económicos. ¿Hay política posible con este grado de subordinación a los dictados empresariales?

“Yo fui acusado por decir que había una derecha secuestrada por los poderes económicos, pero nunca me di cuenta que la Nueva Mayoría estaba igualmente secuestrada o más”.

El problema radica en cómo se gastan las platas y cuánto se gasta. Pero aquí hay una diferencia marcada: se le dio mucha importancia a Penta, que es grave, porque además hay una evasión de impuestos muy grave. Pero hay toda una gestión perversa hecha por la Nueva Mayoría y la gente de izquierda, que le pedía y recibía plata del yerno de Pinochet. Entonces, por un lado era la lucha contra la dictadura y las privatizaciones, en la mañana protestaban, pero en la tarde ponían la puruña pa’ pedir plata. Y eso es absolutamente perverso, hay un daño no sólo por el control que pudiera existir, sino que además tú estás botando tus banderas, tus raíces, lo más profundo, que son tus principios.

Por mucho tiempo la Concertación pudo exhibir una superioridad moral ante una derecha comprometida con la dictadura, ¿pierde esa ventaja moral con estos escándalos?

Absolutamente. Yo fui acusado por decir que había una derecha secuestrada por los poderes económicos, pero nunca me di cuenta que la Nueva Mayoría estaba igualmente secuestrada o más.

El senador Allamand ha hablado de la necesidad de una reunificación de la derecha, en una plataforma o partido único. ¿Le seduce esa idea?

Yo creo que lo primero que debe hacer la derecha es unirse a una hoja de ruta y definir qué derecha va a predominar, la derecha económica o la derecha social-cristiana, y sobre esa hoja de ruta debe existir la unidad. La unidad es parte de un proceso o su resultado, no basta que digamos que nos vamos a unir. Hay muchas generaciones de diferencias personales y humanas, entre las que hay que limar asperezas. Pero la unidad no existe sin hoja de ruta, y yo personalmente no me siento identificado con la derecha económica.

Y a su juicio, ¿sobre qué hoja de ruta debería unificarse la derecha?

Sobre la base de lo que queremos para este país. Tenemos que elegir entre seguir siendo mirados como los que protegen a los poderosos o si estamos por jugarnos todo por la gente.

¿El ex presidente Piñera es esa derecha económica con la que no se identifica?

Absolutamente, Piñera es el jefe de la derecha económica.

Sus críticos, por su estilo, lo acusan de populista. ¿Tiene fundamentos ese calificativo?, ¿cuán importante cree que son los partidos?

Los partidos son sumamente importantes, pero lo más importante es la gente común y corriente -con eso se ganan las elecciones- y las bases de los partidos. Y la mayoría de las bases de mi partido opinan lo mismo que yo. Y si ser populista es decir la verdad, decirte las cosas malas del lado que vengan y creer que son criticables, claro que soy populista. Pero la gente en las encuestas no piensa lo mismo. Claramente yo tengo rechazo en algunas elites, que están acostumbrados a que nadie les pueda decir nada. Pero yo voy a decir la firme, es decir, si hay una boleta ideológicamente falsa en la izquierda o en la derecha, para mi es igualmente reprochable.

OssandónLa reinvención de la derecha, ¿es factible nuevamente con Piñera como candidato presidencial? ¿Usted está disponible para salir al paso?

Yo siempre he estado disponible, pero creo que más que eso, el candidato de la derecha tiene que ganar las primarias y demostrar en la cancha lo que se pesa. Claramente hay personas que van a tratar de ganar esto por secretaría, pero eso ya no funciona. Aquí hay que ir a primarias y jugársela en la cancha.