Salaygomez

Quizás pocos hayan escuchado hablar antes de la Isla Salas y Gómez, un pequeño islote de poco más de 700 metros de largo que  se ubica a 391 kilómetros de la Isla de Pascua, y que forma parte del Parque Marino Motu Motiro Hiva. Desde el año 2010, esta desconocida isla empezó a ser nombrada como parte de una campaña realizada por ONG´s , con el objetivo de proteger el ecosistema marino que comprende a ambas islas.

La isla, considerada por algunos como casi un roquerío, no cuenta con asentamientos humanos ante la dificultad para poder acceder a ella. Sin embargo, los ojos de la comunidad científica están puestos sobre Salas y Gómez e Isla de Pascua hace un tiempo, ante la llegada de basura arrastrada por corrientes marinas que convergen en dicha zona del pacífico.

armada islas salas y gomezEl fenómeno, del cual recién se están realizando los primeros estudios, ha sido monitoreado incluso por la misma Armada de Chile, que la semana pasada retiró dos toneladas de desechos desde Salas y Gómez, en un operativo realizado por primera vez por el Patrullero de Zona Marítima “Piloto Pardo”.

En la ocasión se hizo un retiro de gran cantidad de plástico, además de boyas, pedazos de redes y cuerdas, además de cajas plásticas presuntamente usadas por empresas pesqueras que pierden parte de sus implementos mientras desarrollan sus faenas en altamar.

El operativo, calificado como un hito medioambiental por la Armada, contó también con la participación de investigadores chilenos del Núcleo Milenio de Ecología y Manejo Sustentable de las Islas Oceánicas (ESMOI).

enzo acuñaSegún explica el investigador ESMOI y director del Departamento de Biología Marina de la Universidad Católica del Norte, Enzo Acuña, tanto la Isla de Pascua como Salas y Gómez “reciben todo el tiempo basura sin hacer nada”, en alusión al cúmulo de desechos que son arrastrados por corrientes marinas del Pacífico.

Acuña detalla que ambas islas se ubican “al borde del giro del pacífico sureste”, y explica que dicho giro “es atmosférico y también marino. Tanto la dirección de los vientos como las de las corrientes, de este a oeste, gira en ese sector” arrastrando consigo desechos plásticos y tóxicos.

Este particular fenómeno “va generando verdaderas islas de basura que son de distinto origen y que son arrastradas por la corriente”.

“Uno encuentra boyas de pesca, redes, restos de plásticos y un largo etcétera. Uno de los objetivos (de la investigación) es tratar de visualizar cuál es el origen, y cuánto tiempo lleva esto circulando, porque esto no es de ahora no más; lleva mucho tiempo circulando y acumulándose esa basura en el giro central”, explicó Acuña.

aves islas salas y gomez 2El principal riesgo de los desechos que llegan hasta el territorio insular es que no se mantendrían inertes con el paso del tiempo. “El plástico se va fraccionando y al final termina como microplástico, y en ese estado ya ingresa a la cadena trófica marina. Con eso lo consumen lo animales”, advierte Acuña.

“En este tema de la basura, lo que se ve es solamente la punta del iceberg. El resto ya está circulando en las ramas tróficas como plástico fraccionado; más pequeño. En el contenido estomacal de los animales hay contenido plástico de todo tipo. Ese es el problema y es la parte escondida del iceberg”, explica el investigador.

 

PARQUE MARINO Y BIODIVERSIDAD ÚNICA

La Isla Salas y Gómez fue declarada como Parque Marino en octubre de 2010 por el presidente Sebastián Piñera, con lo que Chile amplió su superficie de áreas marinas protegidas desde un 0,03% a un 4,41%.

Dicha declaratoria fue posible gracias a una campaña liderada por Oceana y National Geographic que invitaba a estudiar y proteger la biodiversidad de la zona. Dicha campaña contó incluso con la participación de la actriz nacional Leonora Varela, quien grabó un spot donde mostró la belleza del fondo marino en el territorio insular.

Si bien el tamaño reducido de la Isla Salas y Gómez hace que la mayor cantidad de especies que la habitan sólo aniden allí, el avistamiento de aves que usan desechos como cuerdas plásticas para confeccionar sus nidos tiene en alerta a los científicos.

Junto con ello, la ingesta de desechos plásticos amenaza directamente a especies que viajan a través del mar, como por ejemplo, las tortugas.

                                                          “Es súper común ver a tortugas que tienen en sus estómagos bolsas plásticas, paves islas salas y gomezorque ellas naturalmente se alimentan de organismos gelatinosos que son parecidos a las bolsas y entonces se confunden”, detalló Acuña.

El investigador recalca que la contaminación arrastrada forma “bultos” en altamar, los que van siendo arrastrados por las corrientes. “Una hipótesis es que es de las pesqueras, pero estamos buscando la manera de caracterizar el tiempo que llevan en el agua y delimitar las potenciales áreas donde se pueden generar los residuos de la pesca”, comentó Acuña.

El académico aseguró que este fenómeno se repite en todos los océanos del mundo, ya que “todos tienen una circulación similar”.

Al respecto, el investigador concuerda con las estimaciones que anteriormente han advertido sobre la presencia de una verdadera “isla de basura”, conocida como el séptimo continente que flotaría en medio del Pacífico, producto de una impresionante acumulación de desechos en las zonas de giro marino.

Acuña afirma que el retiro de dicha cantidad de basura requiere un esfuerzo a “otra escala” en comparación al retiro de desechos en Salas y Gómez. Sin embargo, destaca la colaboración que les ha entregado la Armada para poder desarrollar sus investigaciones.

“Ellos nos invitan a sus actividades que desarrollan normalmente y para nosotros esos son cruceros de oportunidad. Ellos permiten que nuestros investigadores tomen muestras de las aves y monitoreen el tema de la basura. Es una tarea que hay que hacer, ya que hay que proteger las islas”, recalca el investigador.