machismomataUn memorial de unos trece metros de largo, con los nombres de las numerosas víctimas de femicidio en Chile desde el 2001 hasta ahora, se extendió en el Paseo Ahumada para dar inicio a la campaña “¡Cuidado! El machismo mata”, de la Red Chilena Contra la Violencia Hacia las Mujeres.

La intervención, protagonizada por diversas organizaciones feministas, tendrá eco en 24 ciudades de todo el país, mediante diversas acciones públicas. Su despliegue en la capital, en tanto, contó con stands informativos, instalaciones, entrega de documentos y afiches en alusión a una problemática tan grave como silenciada, y que pone a la luz del debate público la violencia estructural que las mujeres enfrentan cotidianamente.

Sólo en lo que va de 2015, 37 mujeres y niñas han perdido la vida a causa de la violencia machista. Todos estos casos, mostrados en uno que otro medio de comunicación como hechos aislados, e incluso justificables bajo explicaciones pasionales o amorosas, no han suscitado un pronunciamiento una política visible hasta ahora de parte de las autoridades competentes.

machismomataEl último femicidio doble ocurrió durante el pasado martes, en Purranque, donde Deis Cabero (26) y su hija Cinthia, de 7 años, fueron asesinadas, sumándose a una larga e invisibilizada lista de víctimas que hoy ocuparon un espacio del tradicional paseo de Santiago para mostrar a los transeúntes su identidades, años y causas de muerte.

MACHISMO: VIOLENCIA ESTRUCTURAL

El evento concitó el apoyo de diversas organizaciones interesadas en la denuncia de la violencia machista. Entre ellas, la Agrupación Lésbica Rompiendo el Silencio, liderada por Érika Montecinos.

“Nosotras nos sumamos a esta campaña porque, lógicamente, como mujeres también sufrimos la violencia, desde el acoso callejero, la discriminación por nuestra orientación sexual y los mismos femicidios. Acompañamos a nuestras compañeras para denunciar esta violencia que nosotras consideramos totalmente invisibilizada, incluso entre las mismas organizaciones de mujeres y feministas”, señaló la dirigenta a eldesconcierto.cl.

Tal como sugiere el nombre de la campaña, la idea de la Red Chilena Contra la Violencia Hacia las Mujeres es transparentar que existen diversos tipos de violencias de género, más allá de la agresión física. Estas miradas machistas, explicitadas en la publicidad, el cine, los medios de comunicación y otros espacios, tienden a perpetuar la violencia sistémica que las mujeres enfrentan cotidianamente.

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Así lo explica Soledad Bravo, coordinadora de la red: “La violencia es estructural, por eso es necesario que exista primero una concientización profunda de este problema que afecta a más de la mitad de la humanidad, pero también a la sociedad entera”.

“Las mujeres y la sociedad entera están expuestas a un aprendizaje que es agresivo con las mujeres, que desprecia y secundariza su rol permanentemente”.

Desde su experiencia, han analizado, por ejemplo, los textos escolares que se imparten desde el Estado y han identificado que la educación que se imparte en Chile invisibiliza al género femenino. “Las mujeres y la sociedad entera están expuestas a un aprendizaje que es agresivo con las mujeres, que desprecia y secundariza su rol permanentemente. Ese es el sustrato que posibilita que, en última instancia, las mujeres seamos asesinadas”, recalcó.

Para las feministas, urgen transformaciones de fondo que logren erradicar la violencia en todos los espacios y expresiones, considerando la agresión que las mujeres pueden experimentar en espacios tanto públicos como privados. Además, aceptando la existencia del machismo en las universidades, colegios, lugares de trabajo y la misma calle, donde se expresa el acoso callejero.

EL SILENCIO CÓMPLICE

machismomataSegún datos aportados por la Red Chilena Contra la Violencia Hacia la Mujer, cuando éstas denuncian agresiones o maltratos y sus causas ingresan al sistema judicial, las sentencias condenatorias para los agresores son mínimas. De hecho, de acuerdo a la Fiscalía, más de 140 mil causas ingresaron durante 2014 y sólo 15 mil (9,1%) obtuvieron sentencia definitiva condenatoria.

Para la activista Sonia Martínez, existe una naturalización del tema que es peligrosa: “Basta con ver las cifras, una mujer muerta tras otra. Quizás desde aquí no vamos a conseguir tanto, pero sí esperamos hacer un llamado de atención. Esto nos mueve a todas”.

Las feministas aseguran que es imperioso seguir informando e instalando el problema en todos los espacios. “Pareciera que la muerte de las mujeres pasa a segundo plano, en relación a otras violencias que se viven a diario. Cuando se trata de abuso a un estudiante o trabajador, se logra un impacto social, pero ya van más de 35 femicidios. Esta semana tenemos dos mujeres asesinadas, una madre y su hija, y no hay ni siquiera un pequeño impacto o una manifestación de dolor ante una situación tan aberrante como esta. Nos matan, nos siguen matando, y sólo nos van contabilizando, vamos sumando“, señaló Elena Torres, de la Articulación Feminista por el Derecho a Decidir.

CLLxOcNWgAAPwXw.jpg-largePara la mayoría de las mujeres organizadas en torno a estos temas, la pasividad de las autoridades competentes parece inexplicable, razón por la que han decidido tomar el asunto por sus propias manos, con actividades que se replican en distintos espacios del país.

Según la coordinadora de la Red, Soledad Bravo, la legislación misma no ha ayudado a concientizar acerca de la gravedad del tema:”Las legislaciones son malas, eso da cuenta de que no se ha comprendido profundamente el problema y se ha parcializado, porque las legislaciones que se han hecho hasta ahora son reducidas al ámbito de lo privado. La ley de femicidio considera solo a los asesinatos por parte de su pareja, pero la violencia está en todos los espacios”.