veracruz Durante el pasado viernes, la muerte del fotoperiodista Rubén Espinosa, de 31 años, impactó a todo México. El reportero, quien había sufrido amenazas previamente, fue encontrado con rasgos de tortura y disparos junto a los cadáveres de cuatro mujeres también violentadas en México DF.

Hace poco tiempo, Espinosa había denunciado que su seguridad estaba en peligro debido a su trabajo en Veracruz, considerado como uno de los estados más peligrosos para el ejercicio del periodismo en el país. El reportero se especializaba en la cobertura de movimientos sociales y era firme activista contra las agresiones a la prensa en la misma ciudad.

En junio, Espinosa relató que comenzó a ser seguido por gente sospechosa y por ello decidió moverse a México DF, pero no logró mantenerse a salvo. El periodista se desempeñaba como reportero freelance para la Revista Proceso y la Agencia Cuartoscuro y alertó de su situación a la ONG internacional en defensa de los periodistas: “Yo no confío en ninguna institución del Estado, no confío en el gobierno, temo por mis compañeros, temo por mí”, afirmó entonces.

espinosaSu asesinato ha provocado las críticas de los mexicanos contra el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, quien forma parte del oficialismo, y contra el mismo Estado por la responsabilidad en las cincos muertes.

En tanto, la Fiscalía confirmó la identidad del fotógrafo asesinado, mientras que avanza la investigación para esclarecer su muerte. Por ahora, sólo se sabe que además de los asesinatos, el apartamento del periodista fue saqueado. 

Sus amigos han declarado a los medios que las amenazas recibidas por Espinosa en junio pasado fueron explícitas: “Le tomaron fotos de frente afuera de su casa y le hicieron señas con el dedo de que mejor estuviese callado”. México, en tanto, se constituye como uno de los países más peligrosos para el ejercicio del periodismo, con 102 periodistas asesinados entre 2000 y 2014.