En medio de una tensa discusión en torno a la reforma laboral y sus lineamientos, el Gobierno parece no escuchar las exigencias de importantes sectores del servicio público. Insuficiencias salariales, malas condiciones de trabajo y malos tratos por parte de las jefaturas son algunas de las problemáticas que numerosos trabajadores y trabajadoras han instalado en la agenda pública, sin contar con una intervención clara del Ejecutivo que proponga soluciones concretas.

Trabajadores de Metro protestaron en Estacion Baquedano

El caso de los conductores y reguladores de Metro de Santiago es uno de los más críticos. Si bien se trata de una empresa autónoma del Estado, han pasado más de seis meses desde que el Sindicato Unificado de Metro viene planteando la crisis laboral que enfrentan, agotando todas las instancias de conversación con el directorio y también interpelando al gobierno.


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La organización sindical agrupa a 1.100 afiliados de planta, cuyo trato diario por parte de las jefaturas y los usuarios han disminuido con creces la dignidad laboral con la que deberían prestar servicios. Sus sueldos, calculados con un sistema ineficiente e injusto, están impagos, y la deuda aún permanece indeterminada. No tiene espacios para ir al baño y en los casos de bomba ocurridos en 2014, han sido obligados a arriesgar sus vidas.

Hasta el momento se mantienen en “alerta” y la paralización de servicios es inminente.

Por otro lado, los funcionarios del Registro Civil iniciaron el pasado viernes un “paro de advertencia” en busca de mejoras laborales. Su sindicato acusa tener nulos avances desde la gran movilización ocurrida en 2013, que significó una crisis profunda en la tramitación de documentos y certificaciones que afectó a miles de chilenos.

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A su vez, los trabajadores del Servicio Nacional de Menores también se plegaron a la medida de presión, en orden de conseguir una mejora sustantiva en sus remuneraciones.

Los efectos que podría ocasionar una movilización de estos servicios es incalculable. Las tres semanas de paralización que sostuvo el Registro Civil produjo situaciones graves, el Metro transporta al año cerca de 650 millones de personas y a diario mueve cerca de un 40% de los habitantes de la capital. Las dirigencias exigen al gobierno escuchar y cumplir con las demandas requeridas y no continuar cediendo terreno frente a los sectores empresariales.