capilla colegio universitario inglesEl Colegio Universitario Inglés, ubicado en la comuna de Providencia, finalmente obtuvo el apoyo del Concejo Municipal para redefinir el área sujeta a protección patrimonial en su establecimiento.

Pese a la versión inicialmente entregada por el concejal Jaime Parada, quien aseguró a este medio que la solicitud de las madres de la Congregación Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús había sido rechazada, hoy se confirmó que el acuerdo del órgano colegiado fue apoyar la petición de las controladoras del establecimiento educacional.

Así, la solicitud fue aprobada con el voto favorable de los concejales Manuel José Monckeberg (RN), Pilar Cruz (RN), Iván Noguera (UDI), Jaime Parada (PRO), Rodrigo García (PPD) y Pedro Lizana (independiente pro RN). En tanto, Nicolás Muñoz (DC) decidió abstenerse y David Silva (PS) votó en contra.

Las controladoras del establecimiento pedían retirar el estatus de “conservación histórica”, manteniendo dicha protección patrimonial únicamente para la capilla ubicada en el terreno. La visión se sustentaba en una controversia sobre los inmuebles efectivamente protegidos por el Plan Regulador Comunal (PRC) de 2007, y específicamente por la delimitación echa por los planos contemplados en dicho documento. Dicha visión fue respaldada por la mayoría del Concejo Municipal.

La concejala Pilar Cruz explicó a eldesconcierto.cl su visión sobre el tema. “A mi modo de ver, lo único que hay que proteger es la capilla que está ahí, y eso era lo que pedían las monjas. La verdad es que el colegio no tiene ningún valor patrimonial, ni si quiera ha sido declarado como inmueble de conservación histórica el inmueble en su totalidad”, indicó.

Cruz afirmó que tras el acuerdo del concejo comunal, las controladoras del establecimiento podrán seguir adelante con su solicitud ante otras entidades.  “Esta es una cosa bastante compleja que tendrán que definir los organismos pertinentes y nosotros solo dejamos la ventana abierta para que puedan seguir en esta discusión”, indicó.

En tanto, Rodrigo García Márquez, quien también entregó su respaldo a la solicitud, respaldó la versión entregada por Cruz, y justificó su votación afirmando que “las madres del Colegio Inglés han ido a conversar conmigo dos veces, y voté a favor de su solicitud en base a argumentos jurídicos, como abogado que soy”.

Para García Márquez, “es un error” declarar a todo el establecimiento como inmueble de conservación histórica porque “lo que realmente tiene valor histórico es la capilla, que es muy bonita y tiene estilo. Lo demás son salas comunes y corrientes, y eso es lo que las madres quieren comercializar para continuar con su labor docente en Providencia, porque o si no, simplemente tenían que irse”

El edil recordó que los antiguos planes de las controladoras, tendientes a construir dos torres de oficinas de 25 pisos, siguen formando parte de sus planes, y aseguró que “con esos recursos, ellas pueden modernizar una parte del colegio y ampliar la matrícula”.

“La votación favorable que dimos la mayoría de los concejales, le permite a las madres seguir peleando este tema en tribunales. Este tema es complejo porque hay dos dictámenes de Contraloría que no les dan la razón a las madres. Ahora ellas pueden sostener esta lucha jurídica con mucha mayor firmeza gracias a nuestra votación”, concluyó García Márquez.

Defendamos la Ciudad expresa “abatimiento” por decisión del concejo

El establecimiento educacional había protagonizado en 2012 una polémica cuando por medio de un anteproyecto presentado ante la Dirección de Obras, pretendía usar una parte del terreno para construir dos torres de oficinas de 25 pisos cada una. No obstante, dicho proyecto fue finalmente retirado por la Congregación y se evitó así la demolición del edificio de conservación histórica.

Tras la reactivación de este caso, el presidente de la Fundación Defendamos la Ciudad, Patricio Herman, expresó su “abatimiento”  porque “el Concejo Municipal de Providencia sucumbió ante las presiones de las monjas del Colegio Universitario Inglés”.

Herman había enviado por escrito una solicitud a cada concejal para que se respetara la declaratoria, y durante 2012 lideró la oposición de un grupo de apoderados ante los planes inmobiliarios de la comuna. Por ello, calificó como “un acto brutalmente vergonzoso” que ahora los concejales aprobaran la solicitud de las madres de la Congregación.

“Pronto veremos en ese terreno unas fulgurantes y esbeltas torres de oficinas y quienes regentan ese municipio estarán felices de la vida con esa moderna y nueva tipología enfrentando la Av. Andrés Bello”, concluyó Herman.

El establecimiento educacional protagonizó una polémica muy similar durante 2012, cuando por medio de un anteproyecto presentado ante la Dirección de Obras, pretendía usar una parte del terreno para construir dos torres de oficinas de 25 pisos cada una. No obstante, dicho proyecto fue finalmente retirado por la Congregación y se evitó así la demolición del edificio de conservación histórica.