Hernán-RamírezDurante esta madrugada, el general (r) Hernán Ramírez Rurange, de 76 años, terminó con su vida mediante un disparo. El hecho, registrado en su casa en Las Condes, se produce después de que el martes se conociera su sentencia definitiva ante el secuestro y homicidio de Eugenio Berríos, químico y agente de la policía secreta de Augusto Pinochet.

El ex jefe de la DINE, Dirección de Inteligencia Nacional del Ejército, también era uno de los hombres de confianza del dictador y ocupó cargos políticos de importancia. En los 90′, consignó El Mostrador, cometió graves delitos para proteger al Ejército de los cuestionamientos que iniciaba la democracia. Durante el pasado martes, Ramírez Rurange fue condenado junto a otros 13 militares (r), recibiendo 10 años y un día de presidio por el secuestro de Berríos y otros 10 años y un día por el delito de asociación ilícita, resultando absuelto de la acusación de obstruir a la justicia.

Pese a que su lealtad era reconocida dentro de las Fuerzas Armadas, Ramírez responsabilizó a Pinochet en una declaración ante el ministro en visita Alejandro Madrid sobre el caso Berríos, señalando que fue él quien le ordenó secuestrarlo. “Usted debe sacar de Chile, llevarlo y protegerlo en Uruguay”, habría ordenado el dictador.

Según fuentes del Hospital Militar, recinto donde fue derivado el cuerpo de Hernán Ramírez, el general en retiro se suicidó de un disparo en la cabeza con un revólver calibre 32, muriendo a las 03.20 horas en el establecimiento castrense. El fallecido fue uno de los 14 militares condenados por la Corte Suprema por el caso Berríos y se convierte en el segundo general que decide terminar con su vida, luego de que en septiembre de 2013, Odlanier Mena, ex jefe de la CNI, decidiera también matarse con un disparo en la cabeza.