jineteadasLa legalización de las jineteadas patagónicas despertó una serie de críticas de parte de las organizaciones animalistas chilenas. Hace pocos días se aprobó en la Comisión de Deporte de la Cámara de Diputados un proyecto que transforma dicha práctica en deporte nacional, presentado por los diputados Juan Morano (DC) e Iván Fuentes (IND), y con el apoyo de Gabriel Boric (IND), Fidel Espinoza (PS), Iván Flores (DC), Rodrigo González (PPD), Javier Macaya (UDI), Sergio Ojeda (DC) y David Sandoval (UDI).

Las jineteadas se definen, según el proyecto de ley, como una “actividad ecuestre, en la cual un jinete debe sostenerse por entre 8 y 14 segundos sobre un potro, los cuales se denominan “caballos reservados” (caballos muy bravos y difíciles de montar)”. A juicio de los legisladores, además de declarar la actividad como deporte nacional, es necesario que el Ministerio del Deporte promueva su desarrollo “como símbolo, folclórico, cultural y patrimonial de la Nación”.

Para los animalistas, esta práctica implica una serie de maltratos para los caballos que participan, que son maltratados, golpeados, pateados y sufren fuertes caídas. Según relatan, además, cuando el cansancio les impide continuar, les introducen agua por la nariz y los oídos para obligarlos a levantarse.

La actividad, oriunda de la Patagonia, genera el rechazo de organizaciones como Animal Libro o Ecópolis, quienes han mostrado diversas evidencias de las sesiones de tortura a la que son sometidos los potros e incluso difundieron un video donde se registra el maltrato.

Las críticas de las organizaciones de la sociedad civil se basaron en el apoyo de Gabriel Boric al proyecto, quien se defendió en Twitter argumentando que “mi convicción es que es mejor regular esta práctica que permitir el maltrato animal por omisión”, aunque el proyecto en lo concreto no contempla regulación de la actividad. Por ello, hace pocas horas, el mismo parlamentario anunció el retiro de su patrocinio a la iniciativa.