pacosDurante el pasado viernes 14 de agosto, Víctor Barrientos (48 años) salió de su trabajo, en la Constructora Novatec, para tomar algo junto a sus compañeros luego de haber recibido su salario del mes. Cerca de las 10 de la noche, se distraían en el local La Viroca, en Santiago Centro, cuando uno de ellos quiso cruzar a comprar a un almacén y comenzaron los problemas.

“Uno de ellos sacó un chocolate y avisó que cancelarían todo juntos, pero en la fila un joven empieza a gritar que están robando”, contó Isabel Arce, esposa de Barrientos. “Ellos le aclararon que no estaban robando, que trabajaban en la construcción por ahí cerca y que les acababan de pagar, pero las cosas no se arreglaron y terminaron agarrándose a golpes”, acotó.

Lo que Víctor y sus amigos no sabían es que la persona que acababa de acusarlos de robo era, en realidad, un carabinero de civil que nunca mostró ningún tipo de documento ni aceptó su identidad policial. A golpes, el uniformado le fracturó la mandíbula a uno de ellos antes de salir, a empujones, a la calle, donde precisamente pasaba un furgón de la institución policial, que se llevó al grupo a constatar lesiones al Hospital San Juan de Dios y, posteriormente, detenidos a la 3era Comisaría de Santiago.

Víctor no tenía teléfono y los policías tampoco avisaron a casa de su familia, razón por la que su esposa debió recorrer comisarías, hospitales, calles y postas, sin lograr saber dónde estaba. Arce llegó hasta la comisaría donde se encontraba su esposo, pero al preguntar por él, le dijeron que no sabían nada. Durante el domingo, dos días después de la detención de Barrientos, fue el Hospital el que les comunicó que su esposo había sido detenido. 

Al llegar a la comisaría, Isabel pidió el libro de novedades para dejar registro del mal procedimiento, pero los uniformados no lo encontraron.

LA ACUSACIÓN DEL CARABINERO DE CIVIL: ROBO CON VIOLENCIA Y AGRESIÓN A OBRA PÚBLICA

pacosLuego de indagar en Gendarmería, Isabel Arce se enteró de que su esposo había quedado en prisión preventiva durante 60 días de investigación, y pese a no contar antecedentes. Él y dos de sus compañeros fueron llevados hasta Santiago 1, donde permanecen actualmente y denuncian una acusación injusta. 

“En el parte pusieron que fue robo con violencia y agresión a obra pública. Para tapar lo que le pasó al otro compañero que fue golpeado en su mandíbula, escribieron que el carabinero que iba de civil se retiraba en su bicicleta cuando se le abalanzaron a robarle la bici y su mochila”, relata la mujer.

Desde la cárcel, Barrientos le contó a su mujer más tarde fue golpeado y amenazado por el mismo carabinero que los acusó, esta vez usando su uniforme. “Dijo que iba a hacer lo posible para que los echen del trabajo, que era la palabra de ellos contra la suya, que era ley”, acotó.

Desde la cárcel, Barrientos le contó a su mujer más tarde que  fue golpeado y amenazado por el mismo carabinero que los acusó, esta vez usando su uniforme. “Dijo que iba a hacer lo posible para que los echen del trabajo, que era la palabra de ellos contra la suya, que era ley“, acotó.

Hoy, las familias de los tres obreros están desesperadas, especialmente porque no tienen recursos suficientes para costear una defensa y dependen de ellos como sostenedores del hogar. En tanto, los testimonios reunidos por el abogado darían cuenta de que nunca existió ninguna bicicleta, por ende ellos jamás pudieron haber intentado robarla.

Así lo confirmó su abogado Pablo Villar, quien recalcó que pedirán las copias de las imágenes captadas por la Unidad de Control de Tránsito, además de las capturas hasta ahora negadas por el dueño de la botillería donde ocurrió el incidente.

Afortunadamente tenemos pruebas en este caso, porque hay muchos otros donde no existen pruebas y las personas simplemente son condenadas a años o a aceptar que cometieron un crimen que en realidad no realizaron con tal de obtener su libertad”, señaló Villar.

LOS PROCEDIMIENTOS ARBITRARIOS DE CARABINEROS

carabineros3-730x350Víctor Barrientos es miembro de Fuerza Pobladora y, al igual que su esposa, son activos dirigentes sociales de la población José Llardo, en la comuna de La Granja. Hasta ahora, no habían vivido una situación similar, pero Isabel Arce asegura que todos los abogados que contactó para la defensa le señalaron que la 3era Comisaría “trabajaba de esta forma”, con carabineros de civil y detenciones arbitrarias, cargando con numerosas denuncias por procedimientos arbitrarios.

“Cuando un carabinero se propasa, por lo general, le imputa luego un delito a la víctima para evitar asumir su responsabilidad”, explicó el abogado.

A estas alturas, Arce y sus tres hijos sólo esperan que la pesadilla acabe y Víctor pueda volver a casa. “Somos personas buenas, si ellos están para protegernos y defendernos no entiendo cómo hacen esas cosas. Se le van en collera los verdaderos ladrones y culpan a cualquier persona para justificar su trabajo. Yo espero que él vuelva pronto a su casa”, señaló.

Para el abogado Pablo Villar, este tipo de casos pone en evidencia lo acusado hace semanas por el presidente de la Corte Suprema: que la puerta giratoria es más bien un mito, y que el 89% de las personas a las que se les pide prisión preventiva, finalmente la terminan obteniendo.

Además, enfatiza, este tipo de abusos policiales no son una excepción. “Cuando un carabinero se propasa, por lo general, le imputa luego un delito a la víctima para evitar asumir su responsabilidad“, explicó el abogado. Además, sentencia, “hay discriminación ocasional contra jóvenes, obreros o punkys. Con los controles de identidad preventivos esto va a empeorar, la policía ya hace lo que quiere”.

Durante el próximo 10 de septiembre se revisarán las medidas cautelares de Barrientos y sus compañeros. Mientras, su familia organiza una peña solidaria para este sábado 5, donde esperan reunir fondos para poder financiar la defensa de Víctor. Más información, en José Ghiardo Se Organiza.