charlieDurante este año, el equipo de Charlie Hebdo obtuvo solidaridad internacional tras el atentado terrorista que terminó con la vida de 12 de sus integrantes. Esta vez, sin embargo, la revista satírica francesa vuelve a la polémica gracias a su último número publicado esta semana, en alusión al conflicto migratorio que hoy se vive en Europa.

La publicación decidió exhibir dos caricaturas con la imagen del niño sirio Aylan Kurdi, quien fue encontrado muerto en la costa de Turquía luego de que el bote en que su familia intentaba llegar ilegalmente a Grecia naufragara, causando su muerte y la de su hermano.

La portada de Charlie Hebdo mostró al pequeño Aylan boca abajo junto al irónico título “¡Bienvenidos migrantes!”. A esto se sumó otro mensaje: “Tan cerca de su objetivo…“, y justo detrás de la playa, un cartel con la imagen de un payaso que recuerda a la compañía de comida rápida McDonald’s junto a otra polémica leyenda: “¡Promo! Dos menús infantiles al precio de uno”.

Las caricaturas, realizadas por el dibujante Laurent “Riss” Sourisseau, uno de los sobrevivientes del atentado ocurrido en enero pasado y actual editor interino de la revista, provocaron la molestia de personas en todo el mundo, quienes retiraron su apoyo a Charlie Hebdo y aseguran no poder comprender la crueldad de su humor negro. En redes sociales, en tanto, ya se han advertido mensajes en contraposición al apoyo visto en diversos países hacia el equipo francés, con hashtags del tipo “No somos Charlie” y otras reflexiones sobre el límite de la libertad de expresión y la ética de los medios.

“Para otros, el mensaje de la publicación francesa busca precisamente apuntar al cinismo de la población cristiana en Europa”.

Para otros, el mensaje de la publicación francesa busca precisamente apuntar al cinismo de la población cristiana en Europa, idea que se refleja más claramente en la segunda caricatura, que muestra a alguien que pareciera ser Jesús caminando al lado del niño ahogado, bajo la leyenda “La prueba de que Europa es cristiana. Los cristianos caminan sobre el agua; los chicos musulmanes se hunden”. Así, argumentan que la revista no busca hacer burla de la situación vivida por la familia siria, sino que precisamente satirizar el discurso político al respecto.

Lo cierto es, sátira social o simplemente burla, las imágenes del pequeño Aylan han conmovido al mundo y su utilización para fines humorísticos no parece sintonizar del todo con el momento y escenario político que Europa vive y el resto de los países observa a la distancia, con dolorosa atención. Especialmente, viniendo de una revista que acaparó la solidaridad mundial tras su propia tragedia.