acuerdo EE.UU ChinaLa primera visita oficial del presidente chino, Xi Jinping, a Estados Unidos con motivo de establecer líneas estratégicas que definan las futuras relaciones entre ambas naciones, se realiza en el marco de las acusaciones cruzadas por supuestos ataques de Pekín a Washington mediante piratería informática y comercial, hasta ahora negados por China.

El año pasado el director del FBI, James Comey, informó que “piratas informáticos chinos penetraron con agresividad en los sistemas de EEUU”, declaraciones que desde el Ministerio de Asuntos Exteriores Chino calificaron como un intento de “manchar la imagen” del país.

Para el analista chino, Liu Feitao, las acusaciones de Washington a China reflejan una doble moral pues “después de las revelaciones de Edward Snowden todos sabemos que Estados Unidos tiene un plan para espiar a todo el mundo incluso a los países europeos”.

“EEUU no tiene legitimidad moral para aleccionar a otros países sobre ciberespionaje”, agregó.

En este sentido, el Gobierno de Washington informó el pasado 15 de septiembre que no impondría sanciones a las empresas e individuos chinos antes de la visita del presidente de China, Xi Jinping, al país norteamericano.

Mientras tanto en Washington varios políticos republicanos se han opuesto a que el líder chino sea recibido por Barack Obama, ante lo que la consejera de Seguridad Nacional del presidente estadounidense, Susan Rice, respondió que “las relaciones con China estarán en el centro de la política exterior de EE.UU. en los próximos años”.

Rice añadió que si desde EEUU “castigamos a China cancelando reuniones o negándonos a participar en ellas, nos castigaremos a nosotros mismo” y agregó “cuando China y EE.UU. trabajan juntos, el mundo es más seguro y más próspero”.

De todas formas la funcionaria advirtió a Pekín que el ciberespionaje chino, no es una “molestia leve”, sino un problema de seguridad nacional y que pone en peligro la relación entre ambas potencias.

Entre los críticos a la reunión entre los presidentes Jinping y Obama está el gobernador de Wisconsin, Scott Walker, dijo que “Obama debería centrarse más en los crecientes intentos de China de socavar los intereses de EE.UU. a través de los ciberataques y la interferencia estatal en su propia economía”.

Entre los temas pendientes a tratar entre los mandatarios de China y EEUU estarán el comercio bilateral, defensa, seguridad y las disputas marítimas en el Mar del Sur de China.

El mandatario chino visitará además, entre el 26 y el 28 de septiembre, la sede de la ONU en Nueva York, por una invitación del secretario general, Ban Ki-moon, para asistir a las actividades conmemorativas por el 70 aniversario de la fundación de la organización.